Want to make creations as awesome as this one?

Transcript

No hacer daño a las personas que participen en la investigación, actuando para proteger su interés y bienestar. Esto implica considerar sus propuestas, deseos y necesidades, así como realizar, de forma conjunta, un análisis de los posibles riesgos (por ejemplo, de sufrir represalias) que la investigación puede acarrearles a ellas, sus familiares o a los testigos, asistentes jurídicos, organizaciones, etc., cuidando, en todo momento, de no contribuir a revictimizarlas.

  • La escucha empática guiará la relación del equipo de investigación con dichas personas, escuchándolas sin prejuicios, prestándoles una atención adecuada e intentando comprender sus sentimientos sin juzgarlas.
  • El reconocimiento de que dichas personas tienen su propia voz, evitando hablar por ellas y favoreciendo, siempre que sea posible, que se les escuche.
  • No generar falsas expectativas sobre los resultados o impactos que la investigación puede tener sobre ellas, respetando sus decisiones en todo momento.

Ética de los cuidados

  • Al mismo tiempo, estos tres enfoques hacen hincapié en la necesidad de situar en el centro de la investigación a las personas cuyos derechos han sido vulnerados. Para ello, además de garantizar su participación activa y efectiva y fortalecer su lucha en defensa de sus derechos, la investigación se regirá, en todo momento, por una “ética de los cuidados”, que se articula en torno a varios principios:

El consentimiento informado, siendo imprescindible que las personas titulares de derechos en riesgo que participen en la investigación estén de acuerdo con todos los pasos que, en relación con su caso, se den (incluido durante la estrategia de acción).