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Se denomina contaminación ambiental a la presencia de componentes nocivos (ya sean químicos, físicos o biológicos) en el medio ambiente (entorno natural y artificial), que supongan un perjuicio para los seres vivos que lo habitan, incluyendo a los seres humanos. La contaminación ambiental está originada principalmente por causas derivadas de la actividad humana, como la emisión a la atmósfera de gases de efecto invernadero o la explotación desmedida de los recursos naturales.

  • Utiliza el transporte público. Nos hemos acostumbrado a utilizar el coche para todo, pero es hora de pensar en el planeta y en nuestro futuro y de usar medios de transporte más sostenibles y respetuosos con el medioambiente. El transporte público es una buena solución, más barata y menos contaminante que el coche.
  • Compra productos locales. Una de las cosas que más contamina son los vehículos. Si compramos productos locales evitamos que lo que adquirimos en el supermercado se transporte desde lugares lejanos, con el gasto de combustible y la contaminación que esto supone.
  • Consume productos ecológicos. Para la producción de productos ecológicos se evita el uso de elementos químicos que puedan perjudicar al medioambiente. No solo los puedes encontrar en alimentación, también en limpieza, moda o cosmética.
  • Recicla. Solemos tener claro dónde tirar los envases o el vidrio, pero en muchos otros casos no sabemos dónde tirar los residuos y la primera norma para reciclar es separar. Por ejemplo, en el contenedor de residuos orgánicos podemos tirar: comida, ceniza, papel sucio, bastoncillos etc.
  • Reduce el consumo de plásticos. Utilizamos mucho plástico y la mayoría es de un solo uso. Se estima que el tiempo medio de uso de una bolsa de plástico es de 10 minutos y tarda unos 400 años en degradarse. Como consecuencia de lo anterior, es fundamental evitar el consumo de plástico y para lograrlo puedes hacer varias cosas:
    • Utiliza bolsas reciclables cuando vayas a comprar.
    • Evita los productos envasados en plástico y apuesta por aquellos que están envasados en papel, cartón o vidrio.
    • Compra productos a granel como legumbres, frutos secos, jabones etc.
  • Disminuye el uso del agua y de la energía eléctrica. El agua es un recurso que se puede agotar por lo que es fundamental cuidar su uso. Esto lo podemos lograr con pequeños gestos como cerrar el grifo cuando te laves los dientes, ducharte en lugar de bañarte, reciclar el agua. En el caso de la energía eléctrica es fundamental reducir el uso optando por electrodomésticos de bajo consumo, utilizando bombillas tipo led, apagando las luces de casa cuando no estemos o evitando los aparatos eléctricos en stand by.
  • Elige energías renovables. Las energías renovables son aquellas que se obtienen de fuentes naturales que producen energía de manera inagotable como pueden ser el sol, el aire o el mar. Además de ser inagotables no tienen impacto en el medioambiente. Para utilizarlas, puedes colocar paneles solares en tu casa, de forma que recibas energía eléctrica para calentar el agua y tu vivienda, por ejemplo.

En definitiva, se trata de concienciarnos sobre la importancia de cuidar nuestro entorno y de enseñar a los más pequeños de la casa para que también lo hagan de forma que vivamos en entornos más seguros y libres de contaminación.


  • Deforestación.

  • Destrucción de hábitats naturales.

  • Deshielo de los polos.

  • Temperaturas extremas.

  • Fenómenos meteorológicos como tifones o huracanes.