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La Cooperativa Financiera Confiar declara su interés y se compromete con la implementación y evaluación de la política de género en sus cinco líneas estratégicas, pues entendemos que este es un medio para contribuir al cierre de brechas y la eliminación de la desigualdad, nos convierte en una organización cooperativa más solidaria e innovadora, mejora el clima laboral y es un aporte para el bienvivir de las comunidades.
Declaración
La Plataforma Solidaria asegura la divulgación efectiva de esta
política entre sus trabajadores y trabajadoras, los organismos
de dirección, delegados y delegadas y otros grupos de interés,
como las organizaciones aliadas, los proveedores y el sector
cooperativo.
Difusión
Confiar dispondrá los recursos necesarios para la implementación de la política, lo cual debe materializarse en un presupuesto anual, un equipo de trabajo y, sobre todo, la
voluntad de hacer de esta una política transversal a todas las acciones de la plataforma solidaria
Recursos
Este comité estará acompañado por la Dirección de género, cargo creado para el
desarrollo de la política, adscrito a la Gerencia Corporativa.
Para hacer seguimiento al cumplimiento de esta política se ha definido un indicador de madurez en la aplicación de políticas y prácticas para la equidad de género y la inclusión, que busca determinar cómo evoluciona el conocimiento obtenido y la capacidad para transformarlo haciendo más efectivos los procesos en función de lograr del objetivo estratégico.

Un comité de seguimiento y evaluación conformado por representantes de diferentes instancias de la Plataforma Solidaria se encargará de verificar anualmente cómo vamos en el cumplimiento de las metas establecidas en los diferentes planes de trabajo.

Estas son las áreas que participarán de dicho comité:
2 Este aparte corresponde al despliegue estratégico de la Política de Género, Equidad y Diversidad del
Manual de Políticas de Gestión Humana aprobada en 2018.
La gestión humana, entendida como una labor que atañe a la cotidianidad de las relaciones e interacciones entre quienes trabajan en Confiar, a sus comportamientos y decisiones, debe buscar un trato digno y equitativo basado en la confianza y la solidaridad, todo ello con enfoque de género. De esta manera, será posible reconocer las brechas, trabajar permanentemente para cerrarlas y mantener las buenas prácticas, en consonancia con nuestros principios cooperativos y solidarios en el ámbito laboral.

La paridad en los cargos de dirección, los procesos de selección y ascenso libres de estereotipos, el acceso igualitario a formación y la erradicación del acoso sexual hacen parte de esta línea de trabajo. Para ello,
debe garantizarse la creación y cumplimiento de protocolos
y manuales que permitan avanzar en todos estos
aspectos.
5. Talento humano
Las brechas económicas y financieras constituyen, en muchos casos, el origen de otras desigualdades y violencias contra las mujeres. Como cooperativa financiera, es nuestra tarea promover el acceso a servicios y productos de ahorro y crédito solidario aportando a su autonomía y libertad y entender la economía del cuidado como una dimensión que aporta al ecosistema solidario. Además, la población sexualmente diversa de estratos medios y bajos suele encontrar obstáculos para acceder al mundo financiero, por lo tanto, nuestra perspectiva solidaria debe representar una oportunidad
para estas personas.
4.Inclusión  financiera
El cierre de brechas en la participación política de las
mujeres sigue siendo un reto en todo el mundo. Confiar
ha dado pasos significativos, por un lado, visibilizando a
las mujeres que hacen parte de sus instancias de decisión
y, por otro, legislando en favor de ampliar sus posibilidades
en dichos escenarios.
Esta línea de acción debe mantener activas todas las
estrategias necesarias para garantizar una participación
paritaria, efectiva y con enfoque de género.
3. Participación política cooperativa
En Confiar desarrollamos estrategias de comunicación y publicidad incluyentes y no sexistas, contamos a la opinión pública nuestras acciones por la inclusión y la equidad de género y visibilizamos historias y reflexiones que contribuyen al logro de este propósito. Nuestra comunicación debe contemplar la diversidad de hombres, mujeres y personas
sexualmente diversas, promoviendo mensajes que transformen las relaciones entre todas ellas. Contamos con la plataforma de contenidos Mujeres Confiar que seguirá siendo una apuesta narrativa y pedagógica que potencia el lugar de las mujeres en la Plataforma Solidaria.

Como parte de esta línea de trabajo, se incluyen todas las acciones encaminadas a hacer con otros: alianzas, colaboraciones y cooperaciones con otras entidades del sector solidario, con organizaciones sociales y con entes gubernamentales.
2. Comunicación y
relacionamiento público
Para lograr que la equidad de género sea parte integral de la cultura de la Plataforma Solidaria, los procesos de formación son indispensables. Esta línea contempla acciones formativas en tres ámbitos: formación en equidad de género y feminismo para los públicos que así lo requieran, transversalización del enfoque de género y feminista en otros procesos de formación y formación en equidad de género aplicada a procesos propios de la Plataforma Solidaria.
1. Formación
De cada uno de los objetivos se desprende una línea de acción que cada año tendrá un plan de trabajo y se desarrollará de manera articulada con las áreas involucradas, disponiendo de sus propios indicadores para ser evaluada.
Líneas de acción
y, por otro, impiden que los hombres puedan hacerse cargo de sus emociones, asuman la corresponsabilidad doméstica y, en general, puedan desarrollarse como sujetos libres. Es necesario trabajar para redefinir las nociones de masculinidad en la sociedad y contribuir a que estas sean menos violentas, menos patriarcales, más amorosas y armónicas. Este propósito debe materializarse con diferentes grupos de interés internos y externos a través, especialmente, de estrategias formativas y de comunicación.

Para Confar es central en su apuesta la valoración de la diversidad, que incluye la diversidad sexual; por ello, aunque hemos partido del reconocimiento de las desigualdades de género entre hombres y mujeres, se hace necesario alejar la mirada de ese binarismo y comenzar a comprender las relaciones de género en toda su complejidad, lo que sin duda es un camino de retos y aprendizajes.

Por eso, cuando hablamos de enfoques de género nos referimos a las mujeres y sus necesidades y realidades concretas, a las formas no hegemónicas de ser hombres en la sociedad y a las poblaciones sexualmente diversas que también han de ser reconocidas desde sus particularidades y búsquedas concretas de inclusión.

Por todas estas razones, Confiar asume su compromiso con la equidad de género, la reivindicación de los derechos de las mujeres, las nuevas masculinidades y la diversidad sexual, a través de la generación de oportunidades y la eliminación de barreras y estereotipos que dificultan alcanzar la igualdad.
Además del reconocimiento de la desigualdad
y las inequidades que limitan el desarrollo de las mujeres y el compromiso con estrategias concretas para mejorar sus condiciones, Confiar busca incorporar acciones encaminadas a la promoción de las masculinidades alternativas o no hegemónicas, es decir, la comprensión de que existen unas formas de ser hombre culturalmente legitimadas que, por un
lado, minimizan y rechazan lo femenino, profundizando la desigualdad de género
Esta afirmación del libro Cooperativas en el año 2000, se parece mucho a la perspectiva de un Confiar Entre Iguales, en el que, a partir del reconocimiento de las desigualdades y brechas de género, podamos aportar a través de acciones afirmativas para que ese horizonte sea posible.
“En una cooperativa democrática, las mujeres no ocupan los cargos de manera determinada como mujeres, sino como socias, con la plenitud de derechos. No existe un ‘papel’ que deba ser desempeñado específicamente por mujeres, así como tampoco existe el ‘papel’ exclusivo de los hombres”.
Frente a la opción del desarrollo sostenible como marco de referencia para las políticas públicas de desarrollo, el buen vivir es una propuesta alternativa surgida en los países andinos. Esta propuesta tiene su origen en la idea de construir el bienestar de las personas inspirándose en la forma de vida de los pueblos originarios del Abya Yala (América Latina)
Esta política busca aportar especialmente a los objetivos 2 y 3, que se concretan en los objetivos generales de equidad social y satisfacción personal, a través de la interculturalidad, las identidades diversas, la democracia participativa y pacífica y la educación contextual. Además, y aunque compartimos la crítica que representan los OBV, no perdemos de vista que el Objetivo de Desarrollo Sostenible #5 consiste en “Poner fin a todas las formas de discriminación contra las mujeres y niñas”.
El movimiento cooperativo ha considerado la equidad de género como un imperativo. En 1995 la ACI adoptó la resolución “La equidad de género en las cooperativas”, que establece que esta es una prioridad mundial para el sector. En 1997, La Asamblea General de la ACI aprobó dicha resolución, y añadió como objetivo la promoción “de la igualdad entre hombres y mujeres en los puestos de toma de decisiones y en las actividades del movimiento cooperativo”.

En Colombia, la Ley 1257 de 2008 contempla en su objetivo “la adopción de normas que permitan garantizar para todas las mujeres una vida libre de violencia, tanto en el ámbito público como en el privado”. En su artículo 12, la Ley despliega las medidas para el ámbito laboral, en las que se incluyen la promoción del reconocimiento social y económico del trabajo de las mujeres, el derecho a la igualdad salarial, la pedagogía, la erradicación de las discriminaciones y violencias contra las mujeres en el ámbito laboral, incluido el acoso sexual, y el ingreso de las mujeres a espacios productivos no tradicionales para ellas.
Herramientas y mandatos externos
A partir de ese mismo año, a través de una
reforma de estatutos generales de la
Cooperativa, se aprobó una ley de cuotas del
40% en las planchas para elección de
organismos de dirección, aplicable para
hombres y mujeres. Esta, sin duda, ha sido una
estrategia clave para ampliar la participación
de las mujeres y posibilitarles acceso mayor a
lugares de decisión.
Desde 2017 existe el programa Mujeres Confiar, dedicado a la comunicación y la pedagogía. A través de una plataforma de contenidos se han visibilizado diversas mujeres que transforman sus territorios, se han desarrollado estrategias formativas para los diferentes públicos de Confiar y se han promovido campañas de sensibilización frente a las desigualdades, las violencias y las posibilidades que tienen las mujeres para construir el bienvivir en diferentes ámbitos.

En 2018 se realizó el primer diagnóstico de género, que nos permitió identificar buenas prácticas y brechas de género, este ejercicio fue, al tiempo, una estrategia formativa que abrió nuevas puertas y preguntas en la Cooperativa. Desde ese mismo año existe la Política de Género, Diversidad e Inclusión, como parte de las políticas laborales de Confiar, que busca garantizar que los procesos de selección, desarrollo y evaluación de trabajadoras y trabajadores cuenten con de equidad y diversidad en todas las dimensiones (religiosa, étnica, territorial y de género).
En la historia de Confiar podemos reconocer la importancia que tuvo la apertura de la Cooperativa para el ingreso de las mujeres, como asociadas, trabajadoras y líderes de diferentes procesos. Esa historia, sumada a la perspectiva de nuestro Pensamiento Solidario y a las preguntas y exigencias propias de los tiempos que vivimos, nos han llevado a comprometernos con la equidad de género como una acción transversal y esratégica
“En Confiar nos identificamos con prácticas y relaciones
autogestionarias, solidarias, democráticas y humanistas, que
promueven la equidad de género, el respeto por las diversidades, la
sostenibilidad del planeta, el diálogo y la generación de saberes, el
intercambio generacional, el trabajo digno, los derechos, la cultura y
el desarrollo integral del ser humano”. (Identidad y Pensamiento
Cooperativo Confiar)
La equidad de género es una práctica solidaria, democrática y humanista que contribuye al bienvivir de todas las personas, especialmente de aquellas que históricamente han vivido enfrentadas a más barreras, obstáculos y dificultades.
Contexto
Esta es la política de género de Confiar, un documento guía que contiene
los lineamientos para desarrollar acciones que garanticen la equidad y la
igualdad en los diferentes ámbitos de la Plataforma Solidaria.