Los éxitos en el tratamiento antirretroviral no deben invisibilizar el problema humano, afirma Velayos, que preside tanto Cesida como la junta directiva de Apoyo Positivo: “En estigma, no es que no aprobemos: sacamos un cero. La lucha contra el sida es un éxito clínico y sanitario, pero un fracaso social. No se ha avanzado en reducir la discriminación, y tenemos la prueba en seguros médicos, normativas…”.
Todo esto, señala, “repercute también en la calidad de vida y en la salud mental de las personas con VIH. Por muy bien que estés médicamente, si vas encontrando rechazo y trabas, si te ves obligado a silenciar que tienes VIH para no sufrir discriminación, miradas o señalamiento, tu calidad de vida terminará resintiéndose”.
En cuanto a las estrategias necesarias para mejorar la situación, Velayos señala la importancia de trabajar en la prevención: “Ahora tenemos una herramienta más, la PREP [profilaxis pre-exposición, para que las personas en riesgo de infección de VIH la eviten], y, pese a la ralentización debido a la covid, ya se está dispensando en toda España. Eso sí, hacen falta muchas campañas institucionales y el apoyo de la administración, que no es igual en todas las comunidades autónomas y ayuntamientos”.