“Muchas veces la detección del VIH se hace a partir del diagnóstico de otras ITS”, explica la doctora Torres. De hecho, el aspecto social está muy presente y, como explica Torres, las formas de transmisión han ido cambiando al hilo de lo sucedido en la sociedad: “Las vías de transmisión de las hepatitis y del VIH han cambiado muchísimo en España. Hace años, tanto la epidemia de VIH como el virus de la hepatitis C (VHC) se centraban mayoritariamente en personas que se inyectaban drogas. Ahora, tanto en un caso como en el otro, la vía de transmisión es fundamentalmente por hombres que tienen sexo con hombres (HSH)”.
Por ello, y teniendo en cuenta que las vías de transmisión son las mismas, se están haciendo cribados en grupos determinados: “Nosotros trabajamos con un grupo de alto riesgo por practicar chemsex [encuentros en los que se practica sexo siempre en unión con el consumo de drogas], y ahí hacemos un seguimiento más estricto, les ayudamos a reducir riesgos y les hacemos cribados cada tres meses”.