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Transcript

Es que se hace de noche enseguida, tía

Caminando hacia el invierno,
en esta Casa Común,
los días son demasiado cortos

Te levantas de noche, llegas al colegio cuando empieza el día, clases por la mañana, comes, clases por la tarde y si vas a entrenar, a ensayar o alguna actividad, ya se te hace de noche otra vez.

Parece que no da tiempo a nada...

No da tiempo a nada.

No hay comparación con el verano, cuando los días eran largos y se hacía de noche muy tarde.

Los recreos se hacen muy cortos.

El tiempo de comer se queda en nada. Comes y, cuando te das cuenta, ya estás otra vez en clase.
Se van pasando los días con sensación de prisa, de que no tengo bastante tiempo para lo que más me gusta.

"De verdad que no da tiempo a nada..."

¿Será que no tenemos tiempo para lo que nos gusta?
¿Cómo es la vida de otros niños?

Una chica de Camerún, otra de Bolivia y uno de la India. Tres historias que hablan de gente como tú a la que les han robado TODO el tiempo de ser niños.

Te proponemos un viaje a la vida de tres chicos

Amina, de 13 años, no sabe leer ni escribir. Nunca ha ido al colegio y trabaja desde los siete en los restos una mina de oro ilegal en el este de Camerún, muy cerca de la frontera con República Centroafricana.
“Todos los niños viven la vida de la mina desde que nacen, desde pequeños saben que es así y se unen a sus familias en el trabajo cuando tienen edad para ello”

Allí todos son igual de pobres y todos carecen de cualquier servicio básico: ni agua potable, ni baño, ni centro de salud, ni electricidad. Las casas son en su mayoría de adobe con techos de cañas y ramas, ninguna de más de una altura. Y el terreno arcilloso se convierte en un barrizal formidable cada vez que llueve.

Su día: Trabajar sentado en el suelo poniendo adornos en brazaletes desde las ocho de la mañana hasta la una.

Descanso para comer de una a dos.
Seguir ensartando adornos en brazaletes desde las dos hasta las nueve. A las nueve, otra comida.
Y, en la misma sala de trabajo, allí al fondo, a dormir.

No está permitido salir para que no se escapen.

Roa. 12 años. Vive en la India.

Roa se apuntó a trabajar para ayudar a su familia. Lo llevaron lejos de su casa. Nunca le pagaron un sueldo.
Pero tuvo suerte. Ha sido uno de los 58.000 niños rescatados del trabajo infantil este curso en la India.
Ha vuelto al colegio cuatro años después de abandonarlo.
"Lo que más deseaba era volver a la escuela"

Tiene 12 años, dos hermanas, dos sobrinos y dos perros.

Su trabajo consiste en ondear un pañuelo al lado de una carretera junto al aeropuerto. Cuando el cliente hace caso, la muchacha corre delante hasta su puesto de venta de helados en el descampado.

Mónica vende helados a las afueras de la ciudad de El Alto, en Bolivia

No parece mucho pedir...
Pero lo tiene complicado.

El sueño de Mónica es poder ir a la escuela y, cuando sea mayor, tener su tienda de helados en la ciudad.

Aprovecha tu tiempo. Cada día, cada hora.

Estudia y aprende todo lo posible. Organízate.
Somos del grupo de gente afortunada en el mundo.
Muchos otros necesitan de personas como tú que, cuando seáis mayores y tengáis responsabilidad, acabéis con las injusticias de tantos niños sin tiempo para ser niños.

El reto de esta semana

Aunque haya pocas horas de sol, tienes tiempo.

Aprovecha tu tiempo

Resulta que tienes suerte.

Suerte de pasar la mayor parte de tu tiempo aprendiendo y rodeado de personas con las que compartir juegos y aprendizajes.

Querido Dios:

Que usemos bien esta semana.
Que respetemos el tiempo de todos.
Y que, juntos, ganemos el futuro de los que no tienen infancia.