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EEsta unidad didáctica de La casa de Bernarda Alba persigue un aprendizaje autónomo, significativo y colaborativo y se estructura en cuatro tareas acumulativas y progresivas, en las que deberán actualizar la pieza de Lorca.

Transcript

Xaquín Núñez Sabarís

La casa de Bernarda Alba, documental fotográfico de las mujeres de los pueblos de España

Tarea 1

Tarea 1. El documental fotográfico de Lorca: de Valderrubio a la pieza teatrala) La inspiración de La casa de Bernarda Alba está en la casa familiar de Federico García Lorca en Valderrubio, en la que compartían pozo con la familia de su vecina Frasquita Alba. En el siguiente enlace, correspondiente a la web Valderrubio en Lorca, podrás conocer un poco más de cómo ha surgido el drama.b) A continuación, os presentamos el dramatis personae de la obra.PERSONAJESBERNARDA, 60 años.MARÍA JOSEFA, madre de Bernarda, 80 años.ANGUSTIAS, hija de Bernarda, 39 años.MAGDALENA, hija de Bernarda, 30 años.AMELIA, hija de Bernarda, 27 años.MARTIRIO, hija de Bernarda, 24 años.ADELA, hija de Bernarda, 20 años.LA PONCIA, criada, 60 años.CRIADA, 50 años.PRUDENCIA, 50 años.MENDIGA.MUJER 1.ª.MUJER 2.ª.MUJER 3.ª.MUJER 4.ª.MUCHACHA.Mujeres de luto.El poeta advierte que estos tres actos tienen la intención de un documental fotográfico.En parejas, intentad realizar hipótesis sobe el argumento de la obra o, si ya la habéis leído, redactar una sinopsis de la pieza. Para ello, os ofrecemos la siguiente ayuda:ÉpocaAcción dramáticaProtagonistasEntre toda la clase podéis completar una definición de acción dramática.c) Lorca subtituló esta pieza “Drama de Mujeres en los Pueblos de España”. ¿Cómo creéis que era la situación de la mujer en España en este período? Podéis buscar y ampliar información sobre esta cuestión.d) La crítica ha comparado La casa de Bernarda Alba con obras anteriores del escritor, como Bodas de Sangre o Yerma, ya que “tienen muchos elementos en común: tratamiento de problemas sexuales, mujeres como protagonistas, la muerte al final de las tres y el campo andaluz como fondo” (Josephs y Caballero 2004: 44). En parejas, buscad información sobre las otras dos obras y ponedlas en común con el resto de la clase.e) En el itinerario virtual a la casa de Bernarda Alba, visitad, en la primera planta, la habituación de “Simbología”. Anotad en una tabla los elementos simbólicos que aparecen y cuál creéis que es su significado en el drama:Bastón….

Tarea 2

Tarea 2: Silencios en blanco y negroa) En esta obra apenas hay acotaciones escénicas extensas. En la didascalia que abre el Acto Tercero se dice que “el decorado ha de ser de una perfecta simplicidad”. Lee las acotaciones que abren cada uno de los tres actos y subraya lo que tienen en común.Acotaciones iniciales de La casa de Bernarda AlbaActo PrimeroHabitación blanquísima del interior de la casa de Bernarda. Muros gruesos. Puertas en arco con cortinas de yute rematadas con madroños y volantes. Sillas de anea. Cuadros con paisajes inverosímiles de ninfas o reyes de leyenda. Es verano. Un gran silencio umbroso se extiende por la escena. Al levantarse el telón está la escena sola. Se oyen doblar las campanas.Acto SegundoHabitación blanca del interior de la casa de Bernarda. Las puertas de la izquierda dan a los dormitorios. Las hijas de Bernarda están sentadas en sillas bajas, cosiendo. Magdalena borda. Con ellas está la Poncia.Acto TerceroCuatro paredes blancas ligeramente azuladas del patio interior de la casa de Bernarda. Es de noche. El decorado ha de ser de una perfecta simplicidad. Las puertas, iluminadas por la luz de los interiores, dan un tenue fulgor a la escena. En el centro, una mesa con un quinqué, donde están comiendo Bernarda y sus hijas. La Poncia las sirve. Prudencia está sentada aparte.La didascalia o acotación es un texto narrativo en una pieza teatral, que proporciona indicaciones del dramaturgo para la puesta en escena o para la comprensión de la obra.b) Comparad ahora estas descripciones con el plano de la casa de Bernarda Alba. Discutid en parejas en qué lugar crees que se desarrollaba la acción y por qué los demás espacios de la casa son aludidos y nunca representados. Poned en común vuestras reflexiones con el conjunto de la clase, a partir de la siguiente observación de Gómez Poviña (2014: 253): “los cuartos o «cuevas», como los llama Bernarda, son los lugares personales de cada una de las mujeres. En ellos viven, lloran, desean, envidian, aman”.c) Ahora, podéis intentar imaginar el escenario de la obra y dibujarlo o, por el contrario, buscar en la red la escenografía de diferentes montajes teatrales de La casa de Bernarda Alba. En grupos elegid dos de los que habéis seleccionado, presentadlos a la clase y comentad qué elementos se destacan (tonalidad de colores, objetos, escenario…) y qué pretenden representar.d) En el espacio de la casa predomina el color blanco, como hemos visto, así como en el vestuario el riguroso luto; sin embargo, hay algunos fragmentos en que se rompe este cromatismo, tal como se expresa en el cartel de laadaptación cinematográfica de Mario Camus. Lee los siguientes fragmentos y discute con tu compañero el significado de las siguientes acciones.A)(LA PONCIAlimpia el suelo.)Niña, dame el abanico.ADELA.- Tome usted. (Le da un abanico redondo con flores rojas y verdes.)BERNARDA.- (Arrojando el abanico al suelo.)¿Es éste el abanico que se da a una viuda? Dame uno negro y aprende a respetar el luto de tu padre.B)MARTIRIO.- ¿Y Adela?MAGDALENA.- ¡Ah! Se ha puesto el traje verde que se hizo para estrenar el día de su cumpleaños, se ha ido al corral, y ha comenzado a voces: «¡Gallinas! ¡Gallinas, miradme!». ¡Me he tenido que reír!AMELIA.- ¡Si la hubiera visto madre!MAGDALENA.- ¡Pobrecilla! Es la más joven de nosotras y tiene ilusión. Daría algo por verla feliz.C)MARTIRIO.- ¿Qué piensas, Adela?ADELA.- Pienso que este luto me ha cogido en la peor época de mi vida para pasarlo.MAGDALENA.- Ya te acostumbrarás.ADELA.- (Rompiendo a llorar con ira.)No me acostumbraré. Yo no puedo estar encerrada. No quiero que se me pongan las carnes como a vosotras; no quiero perder mi blancura en estas habitaciones; mañana me pondré mi vestido verde y me echaré a pasear por la calle. ¡Yo quiero salir!e) La abuela, María Josefa, también aparece con flores en la cabeza. Leed la parte final del acto I y ved si se puede establecer alguna relación entre su comportamiento y el de Adela.

Tarea 3

Tarea 3. Las hijas de Bernardaa) A partir del visionado de los primeros minutos de la adaptación cinematográfica de Mario Camus, fíjate qué aspectos se destacan en la caracterización de Bernarda Alba y en el de sus hijas. Podéis utilizar el vídeo de Youtube de la película. (Visionado hasta el minuto 11´).b) Comparad, en parejas, el fragmento cinematográfico con el original, que se presenta a continuación, y discutid cómo se efectúa la presentación del personaje que da título a la obra. ¿Cómo se describe Bernarda en estos primeros compases? Anota la primera palabra que pronuncia Bernarda y poned en común si creéis que confirma la opinión que las criadas tienen sobre ella.Habitación blanquísima del interior de la casa de BERNARDA. Muros gruesos. Puertas en arco con cortinas de yute rematadas con madroños y volantes. Silla de anea. Cuadros con paisajes inverosímiles de ninfas o reyes de leyenda. Es verano. Un gran silencio umbroso se extiende por la escena. Al levantarse el telón está la escena sola. Se oyen doblar las campanas. Sale la CRIADA.CRIADA.- Ya tengo el doble de esas campanas metido entre las sienes.LA PONCIA.- (Sale comiendo chorizo y pan.) Llevan ya más de dos horas de gori-gori. Han venido curas de todos los pueblos. La iglesia está hermosa. En el primer responso se desmayó la Magdalena.CRIADA.- Es la que se queda más sola.LA PONCIA.- Era la única que quería al padre. ¡Ay! ¡Gracias a Dios que estamos solas un poquito! Yo he venido a comer.CRIADA.- ¡Si te viera Bernarda!...LA PONCIA.- ¡Quisiera que ahora que no come ella, que todas nos muriéramos de hambre! ¡Mandona! ¡Dominanta! ¡Pero se fastidia! Le he abierto la orza de chorizos.CRIADA.- (Con tristeza, ansiosa.) ¿Por qué no me das para mi niña, Poncia?LA PONCIA.- Entra y llévate también un puñado de garbanzos. ¡Hoy no se dará cuenta!VOZ.- (Dentro.) ¡Bernarda!LA PONCIA.- La vieja. ¿Está bien cerrada?CRIADA.- Con dos vueltas de llave.LA PONCIA.- Pero debes poner también la tranca. Tiene unos dedos como cinco ganzúas.VOZ.- ¡Bernarda!LA PONCIA.- (A voces.) ¡Ya viene! (A la CRIADA.) Limpia bien todo. Si Bernarda no ve relucientes las cosas me arrancará los pocos pelos que me quedan.CRIADA.- ¡Qué mujer!LA PONCIA.- Tirana de todos los que la rodean. Es capaz de sentarse encima de tu corazón y ver cómo te mueres durante un año sin que se le cierre esa sonrisa fría que lleva en su maldita cara. ¡Limpia, limpia ese vidriado!CRIADA.- Sangre en las manos tengo de fregarlo todo.LA PONCIA.- Ella, la más aseada; ella, la más decente; ella, la más alta. ¡Buen descanso ganó su pobre marido!(Cesan las campanas.)CRIADA.- ¿Han venido todos sus parientes?LA PONCIA.- Los de ella. La gente de él la odia. Vinieron a verlo muerto y le hicieron la cruz.CRIADA.- ¿Hay bastantes sillas?LA PONCIA.- Sobran. Que se sienten en el suelo. Desde que murió el padre de Bernarda no han vuelto a entrar las gentes bajo estos techos. Ella no quiere que la vean en su dominio. ¡Maldita sea!CRIADA.- Contigo se portó bien.LA PONCIA.- Treinta años lavando sus sábanas; treinta años comiendo sus sobras; noches en vela cuando tose; días enteros mirando por la rendija para espiar a los vecinos y llevarle el cuento; vida sin secretos una con otra, y sin embargo, ¡maldita sea! ¡Mal dolor de clavo le pinche en los ojos!CRIADA.- ¡Mujer!LA PONCIA.- Pero yo soy buena perra; ladro cuando me lo dicen y muerdo los talones de los que piden limosna cuando ella me azuza; mis hijos trabajan en sus tierras y ya están los dos casados, pero un día me hartaré.CRIADA.- Y ese día...LA PONCIA.- Ese día me encerraré con ella en un cuarto y le estaré escupiendo un año entero. «Bernarda, por esto, por aquello, por lo otro», hasta ponerla como un lagarto machacado por los niños, que es lo que es ella y toda su parentela. Claro es que no le envidio la vida. Le quedan cinco mujeres, cinco hijas feas, que quitando Angustias, la mayor, que es la hija del primer marido y tiene dineros, las demás, mucha puntilla bordada, muchas camisas de hilo, pero pan y uvas por toda herencia.CRIADA.- ¡Ya quisiera tener yo lo que ellas!LA PONCIA.- Nosotras tenemos nuestras manos y un hoyo en la tierra de la verdad.CRIADA.- Ésa es la única tierra que nos dejan a las que no tenemos nada.LA PONCIA.- (En la alacena.) Este cristal tiene unas motas.CRIADA.- Ni con el jabón ni con bayetas se le quitan.(Suenan las campanas.)LA PONCIA.- El último responso. Me voy a oírlo. A mí me gusta mucho cómo canta el párroco. En el Pater noster subió la voz que parecía un cántaro de agua llenándose poco a poco; claro es que al final dio un gallo; pero da gloria oírlo. Ahora que nadie como el antiguo sacristán Tronchapinos. En la misa de mi madre que esté en gloria, cantó. Retumbaban las paredes, y cuando decía amén era como si un lobo hubiese entrado en la iglesia. (Imitándolo.) ¡Améé-én! (Se echa a toser.)CRIADA.- Te vas a hacer el gaznate polvo.LA PONCIA.- ¡Otra cosa hacía polvo yo! (Sale riendo.)(La CRIADA limpia. Suenan las campanas.)CRIADA.- (Llevando el canto.) Tin, tin, tan. Tin, tin, tan. ¡Dios lo haya perdonado!MENDIGA.- (Con una niña.) ¡Alabado sea Dios!CRIADA.- Tin, tin, tan. ¡Que nos espere muchos años! Tin, tin, tan.MENDIGA.- (Fuerte y con cierta irritación.) ¡Alabado sea Dios!CRIADA.- (Irritada.) ¡Por siempre!MENDIGA.- Vengo por las sobras.(Cesan las campanas.)CRIADA.- Por la puerta se va a la calle. Las sobras de hoy son para mí.MENDIGA.- Mujer, tú tienes quien te gane. ¡Mi niña y yo estamos solas!CRIADA.- También están solos los perros y viven.MENDIGA.- Siempre me las dan.CRIADA.- Fuera de aquí. ¿Quién os dijo que entraseis? Ya me habéis dejado los pies señalados.(Se van. Limpia.)Suelos barnizados con aceite, alacenas, pedestales, camas de acero, para que traguemos quina las que vivimos en las chozas de tierra con un plato y una cuchara. Ojalá que un día no quedáramos ni uno para contarlo.(Vuelven a sonar las campanas.)Sí, sí, ¡vengan clamores! ¡Venga caja con filos dorados y toalla para llevarla! ¡Que lo mismo estarás tú que estaré yo! Fastídiate, Antonio María Benavides, tieso con tu traje de paño y tus botas enterizas. ¡Fastídiate! ¡Ya no volverás a levantarme las enaguas detrás de la puerta de tu corral!(Por el fondo, de dos en dos, empiezan a entrar mujeres de luto, con pañuelos grandes, faldas y abanicos negros. Entran lentamente hasta llenar la escena. La CRIADA, rompiendo a gritar.)¡Ay Antonio María Benavides, que ya no verás estas paredes ni comerás el pan de esta casa! Yo fui la que más te quiso de las que te sirvieron. (Tirándose del cabello.) ¿Y he de vivir yo después de verte marchar? ¿Y he de vivir?(Terminan de entrar las doscientas mujeres y aparece BERNARDA y sus cinco HIJAS.)BERNARDA.- (A la CRIADA.) ¡Silencio!CRIADA.- (Llorando.) ¡Bernarda!BERNARDA.- Menos gritos y más obras. Debías haber procurado que todo esto estuviera más limpio para recibir al duelo. Vete. No es éste tu lugar.(La CRIADA se va llorando.)Los pobres son como los animales; parece como si estuvieran hechos de otras sustancias.MUJER 1.ª.- Los pobres sienten también sus penas.BERNARDA.- Pero las olvidan delante de un plato de garbanzos.MUCHACHA.- (Con timidez.) Comer es necesario para vivir.BERNARDA.- A tu edad no se habla delante de las personas mayores.MUJER 1.ª.- Niña, cállate.BERNARDA.- No he dejado que nadie me dé lecciones. Sentarse. (Se sientan. Pausa. Fuerte.) Magdalena, no llores; si quieres llorar te metes debajo de la cama. ¿Me has oído?MUJER 2.ª.- (A BERNARDA.) ¿Habéis empezado los trabajos en la era?BERNARDA.- Ayer.MUJER 3.ª.- Cae el sol como plomo.MUJER 1.ª.- Hace años no he conocido calor igual.(Pausa. Se abanican todas.)BERNARDA.- ¿Está hecha la limonada?LA PONCIA.- Sí, Bernarda. (Sale con una gran bandeja llena de jarritas blancas, que distribuye.)BERNARDA.- Dale a los hombres.LA PONCIA.- Ya están tomando en el patio.BERNARDA.- Que salgan por donde han entrado. No quiero que pasen por aquí.c) En la obra se destacan los personajes de Bernarda y su hija menor, Adela, pero también resulta importante el papel coral de las demás hijas. Vamos a dividir la clase en grupos, cada uno escogerá a una de las cuatro y deberá seleccionar fragmentos ilustrativos de su caracterización como personaje. Se puede también completar con imágenes de la adaptación cinematográfica:AngustiasMagdalenaAmeliaMartiriod) La casa de Bernarda Alba es una obra de protagonismo exclusivamente femenino, sin embargo, la figura de Pepe el Romano está presente a lo largo de la obra. Lee los siguientes fragmentos e comenta la relación de Pepe el Romano con cada una de las tres hijas.A)AMELIA.- Acuéstate un poco.ANGUSTIAS.- (Entrando furiosa en escena, de modo que haya un gran contraste con los silencios anteriores.)¿Dónde está el retrato de Pepe que tenía yo debajo de mi almohada? ¿Quién de vosotras lo tiene?MARTIRIO.- Ninguna.AMELIA.- Ni que Pepe fuera un san Bartolomé de plata.ANGUSTIAS.- ¿Dónde está el retrato?B)LA PONCIA.- Mejor será que no me meta en nada.BERNARDA.- Eso es lo que debías hacer. Obrar y callar a todo. Es la obligación de los que viven a sueldo.LA PONCIA.- Pero no se puede. ¿A ti no te parece que Pepe estaría mejor casado con Martirio o..., ¡sí!, con Adela?BERNARDA.- No me parece.LA PONCIA.- Adela. ¡Ésa es la verdadera novia del Romano!BERNARDA.- Las cosas no son nunca a gusto nuestro.C)BERNARDA.- ¿Por qué has cogido el retrato?MARTIRIO.- ¿Es que yo no puedo gastar una broma a mi hermana? ¿Para qué lo iba a querer?ADELA.- (Saltando llena de celos.)No ha sido broma, que tú nunca has gustado jamás de juegos. Ha sido otra cosa que te reventaba en el pecho por querer salir. Dilo ya claramente.MARTIRIO.- ¡Calla y no me hagas hablar, que si hablo se van a juntar las paredes unas con otras de vergüenza!ADELA.- ¡La mala lengua no tiene fin para inventar!BERNARDA.- ¡Adela!MAGDALENA.- Estáis locas.AMELIA.- Y nos apedreáis con malos pensamientos.D)MARTIRIO.- Ese hombre sin alma vino por otra. Tú te has atravesado.ADELA.- Vino por el dinero, pero sus ojos los puso siempre en mí.MARTIRIO.- Yo no permitiré que lo arrebates. Él se casará con Angustias.ADELA.- Sabes mejor que yo que no la quiereMARTIRIO.- Lo sé.ADELA.- Sabes, porque lo has visto, que me quiere a mí.MARTIRIO.- (Despechada.) Sí.ADELA.- (Acercándose.) Me quiere a mí. Me quiere a mí.MARTIRIO.- Clávame un cuchillo si es tu gusto, pero no me lo digas más.ADELA.- Por eso procuras que no vaya con él. No te importa que abrace a la que no quiere; a mí, tampoco. Ya puede estar cien años con Angustias, pero que me abrace a mí se te hace terrible, porque tú lo quieres también, lo quieres.MARTIRIO.- (Dramática.) ¡Sí! Déjame decirlo con la cabeza fuera de los embozos. ¡Sí! Déjame que el pecho se me rompa como una granada de amargura. ¡Le quiero!ADELA.- (En un arranque y abrazándola.) Martirio, Martirio, yo no tengo la culpa.MARTIRIO.- ¡No me abraces! No quieras ablandar mis ojos. Mi sangre ya no es tuya. Aunque quisiera verte como hermana, no te miro ya más que como mujer. (La rechaza.)ADELA.- Aquí no hay ningún remedio. La que tenga que ahogarse que se ahogue. Pepe el Romano es mío. Él me lleva a los juncos de la orilla.MARTIRIO.- ¡No será!ADELA.- Ya no aguanto el horror de estos techos después de haber probado el sabor de su boca. Seré lo que él quiera que sea. Todo el pueblo contra mí, quemándome con sus dedos de lumbre, perseguida por los que dicen que son decentes, y me pondré la corona de espinas que tienen las que son queridas de algún hombre casado.MARTIRIO.- ¡Calla!ADELA.- Sí. Sí. (En voz baja.) Vamos a dormir, vamos a dejar que se case con Angustias, ya no me importa, pero yo me iré a una casita sola donde él me verá cuando quiera, cuando le venga en gana.MARTIRIO.- Eso no pasará mientras yo tenga una gota de sangre en el cuerpo.ADELA.- No a ti, que eres débil; a un caballo encabritado soy capaz de poner de rodillas con la fuerza de mi dedo meñique.MARTIRIO.- No levantes esa voz que me irrita. Tengo el corazón lleno de una fuerza tan mala, que, sin quererlo yo, a mí misma me ahoga.ADELA.- Nos enseñan a querer a las hermanas. Dios me ha debido dejar sola en medio de la oscuridad, porque te veo como si no te hubiera visto nunca.(Se oye un silbido y ADELA corre a la puerta, pero MARTIRIO se le pone delante.)Ahora, discutid, en parejas, el papel de Pepe el Romano en el conjunto de la obra, a partir del siguiente gráfico.

Tarea 4

Tarea 4. Drama de mujeres en los pueblos de Españaa) Lee el último fragmento de La casa de Bernarda Alba y elabora un breve comentario crítico, apoyándote en los elementos destacados en negro. Podrás utilizar todos los aspectos trabajados en las tareas anteriores (simbología, personajes, espacio…)MARTIRIO.- ¿Dónde vas?ADELA.- ¡Quítate de la puerta!MARTIRIO.- ¡Pasa si puedes!ADELA.- ¡Aparta! (Lucha.)MARTIRIO.- (A voces.) ¡Madre, madre!(Aparece BERNARDA. Sale en enaguas, con un mantón negro.)BERNARDA.- Quietas, quietas. ¡Qué pobreza la mía, no poder tener un rayo entre los dedos!MARTIRIO.- (Señalando a ADELA.) ¡Estaba con él! ¡Mira esas enaguas llenas de paja de trigo!BERNARDA.- ¡Ésa es la cama de las mal nacidas! (Se dirige furiosa hacia ADELA.)ADELA.- (Haciéndole frente.) ¡Aquí se acabaron las voces de presidio! (ADELA arrebata un bastón a su madre y lo parte en dos.) Esto hago yo con la vara de la dominadora. No dé usted un paso más. En mí no manda nadie más que Pepe.MAGDALENA.- (Saliendo.) ¡Adela!(Salen LA PONCIA y ANGUSTIAS.)ADELA.- Yo soy su mujer. (A ANGUSTIAS.) Entérate tú y ve al corral a decírselo. Él dominará toda esta casa. Ahí fuera está, respirando como si fuera un león.ANGUSTIAS.- ¡Dios mío!BERNARDA.- ¡La escopeta! ¿Dónde está la escopeta? (Sale corriendo.)(Sale detrás MARTIRIO. Aparece AMELIA por el fondo, que mira aterrada con la cabeza sobre la pared.)ADELA.- ¡Nadie podrá conmigo! (Va a salir.)ANGUSTIAS.- (Sujetándola.) De aquí no sales con tu cuerpo en triunfo. ¡Ladrona! ¡Deshonra de nuestra casa!MAGDALENA.- ¡Déjala que se vaya donde no la veamos nunca más!(Suena un disparo.)BERNARDA.- (Entrando.) Atrévete a buscarlo ahora.MARTIRIO.- (Entrando.) Se acabó Pepe el Romano.ADELA.- ¡Pepe! ¡Dios mío! ¡Pepe! (Sale corriendo.)LA PONCIA.- ¿Pero lo habéis matado?MARTIRIO.- No. Salió corriendo en su jaca.BERNARDA.- No fue culpa mía. Una mujer no sabe apuntar.MAGDALENA.- ¿Por qué lo has dicho entonces?MARTIRIO.- ¡Por ella! Hubiera volcado un río de sangre sobre su cabeza.LA PONCIA.- Maldita.MAGDALENA.- ¡Endemoniada!BERNARDA.- Aunque es mejor así.(Suena un golpe.) ¡Adela, Adela!LA PONCIA.- (En la puerta.) ¡Abre!BERNARDA.- Abre. No creas que los muros defienden de la vergüenza.CRIADA.- (Entrando.) ¡Se han levantado los vecinos!BERNARDA.- (En voz baja como un rugido.) ¡Abre, porque echaré abajo la puerta! (Pausa. Todo queda en silencio.) ¡Adela! (Se retira de la puerta.) ¡Trae un martillo!(LA PONCIA da un empujón y entra. Al entrar da un grito y sale.) ¿Qué?LA PONCIA.- (Se lleva las manos al cuello.) ¡Nunca tengamos ese fin!(Las HERMANAS se echan hacia atrás. La CRIADA se santigua. BERNARDA da un grito y avanza.)LA PONCIA.- ¡No entres!BERNARDA.- No. ¡Yo no! Pepe: tú irás corriendo vivo por lo oscuro de las alamedas, pero otro día caerás. ¡Descolgarla! ¡Mi hija ha muerto virgen! Llevadla a su cuarto y vestirla como una doncella. ¡Nadie diga nada! Ella ha muerto virgen. Avisad que al amanecer den dos clamores las campanas.MARTIRIO.- Dichosa ella mil veces que lo pudo tener.BERNARDA.- Y no quiero llantos. La muerte hay que mirarla cara a cara. ¡Silencio! (A otra HIJA.) ¡A callar he dicho! (A otra HIJA.) ¡Las lágrimas cuando estés sola! Nos hundiremos todas en un mar de luto. Ella, la hija menor de Bernarda Alba, ha muerto virgen. ¿Me habéis oído? ¡Silencio, silencio he dicho! ¡Silencio!b) En la obra contrasta el encierro del luto impuesto con la sexualidad desinhibida de Paca La Roseta o la represión por el embarazo de soltera de la hija de La librada. Analiza el significado del personaje de Adela y la relación entre su emancipación sexual y su trágico final, a partir de los siguientes fragmentos:A)ADELA.- (Fuerte.)¡Déjame ya! ¡Durmiendo o velando, no tienes por qué meterte en lo mío! ¡Yo hago con mi cuerpo lo que me parece!B)ADELA.- Ya no aguanto el horror de estos techos después de haber probado el sabor de su boca. Seré lo que él quiera que sea. Todo el pueblo contra mí, quemándome con sus dedos de lumbre, perseguida por los que dicen que son decentes, y me pondré la corona de espinas que tienen las que son queridas de algún hombre casado.c) La casa de Bernarda Alba ha transcendido la historia local para convertirse en una tragedia universal. Ha sido uno de los dramas de Lorca más adaptados y representados. A continuación, podréis conocer uno de los montajes más singulares que ha habido recientemente. Leed el titular del periódico El País y poned en común en qué creéis que consistió la adaptación llevada a cabo:Bernarda Alba sale de la chabolaPepa Gamboa y Ricardo Iniesta, premio Nacional de Teatro, montan una versión de la obra de Lorca interpretada por mujeres gitanas y analfabetas de un barrio sevillanoLeed la noticia completa del periódico El País y consultad el teaser de la obra. Poned en común en qué medida recoge el espíritu del texto original del texto de Lorca. Podéis ampliar la búsqueda a otras adaptaciones teatrales de la pieza.d) Ahora, en grupos de tres, vais a hacer vuestra propia propuesta escénica. Tenéis que pensar una situación social (contemporánea o histórica) en la que adaptéis La casa de Bernarda Alba para exponer las cuestiones temáticas, dramáticas o escénicas que Federico García Lorca elabora en su obra.Para ello debéis definir:Contexto espacio-temporalEscenario(s)PersonajesAcción dramáticaVestuarioEscenografíaPodéis completar esta tarea realizando un teaser con la adaptación que habéis creado.