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Escribir como lectoresde una obra literaria... en Suiza

La revista suiza Mundo Hispánico

Opiniones del profesorado

Producciones de los alumnos

Galería

El programa Escribir como lectores

Índice de contenidos

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En esta primera edición en Suiza nos acompaña, con cuatro de sus obras el autor español Gonzalo Moure . Cada docente, en función de la edad y nivel de sus alumnos opta por una de ellas y, para ello, recibe un lote de ejemplares de la misma cedido por la Fundación SM. Las obras propuestas en esta edición son El oso que leía niños, El beso del Sáhara, Musiki y El síndrome de Mozart.

+info

Escribir como lectores (de una obra literaria)

Este programa, que se desarrolla desde el año 2009 de la mano de la Asociación Española de Lectura y escritura (AELE) y la fundación SM, tiene presencia en varios países de América Latina (México, Argentina, Chile, Uruguay, Colombia, Perú, República Dominica) y España. Ahora y por primera vez también en Suiza

Llega a Suiza

En el desarrollo de este programa en las cuatro agrupaciones de lengua y cultura españolas en Suiza contamos con el apoyo y acompañamiento de dos profesoras de la Universidad Complutense de Madrid y miembros de AELE Estela D´Angelo Menéndez y Laura Benítez Sastre que nos ayudan a bordar estas prácticas y a preparar el encuentro final entre “autores”.

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Sesiones generales de inicio (dos sesiones en línea, en septiembre, de dos horas de duración cada una de ellas y con cercanía temporal entre ambas): presentación a los/las docentes de las obras literarias que abordarán con sus respectivos grupos de estudiantes; participación en talleres, organizados en pequeños grupos paralelos, en los que se dinamizan las PRÁCTICAS SOCIALES DE LECTURA Y ESCRITURA que se proponen desarrollar, a su vez, junto a los estudiantes; y presentación de las guías para acompañar la implementación de estas prácticas en contexto de “comunidad de lectores y escritores”

Actividades en las aulas: los/las docentes desarrollan prácticas del lenguaje siguiendo los lineamientos aportados en las sesiones de formación inicial. Cada docente pone en acción, junto con su grupo de estudiantes, PRÁCTICAS SOCIALES DE LECTURA Y ESCRITURA INTERTEXTUAL en torno a una obra literaria, constituyendo de este modo una continuidad de lectores y escritores.

Sesiones parciales de avance: tantas sesiones en línea que resulten necesarias, a lo largo de los meses de octubre y noviembre, para acompañar a los docentes en la implementación, en sus respectivos contextos, del tipo de prácticas sociales de lectura y escritura durante el desarrollo del Programa (los horarios de estas sesiones se acordarán con los docentes y sus respectivas posibilidades de horario y contextos).

Sesión general de cierre – en línea: una sesión, a finales de noviembre, destinadas a poner en común las producciones de las distintas comunidades de lectores y escritores a cargo, respectivamente, de los distintos docentes.Sesiones en línea destinadas a los encuentros entre el autor y los respectivos grupos de estudiantes.

La revista suiza Mundo Hispánico se hace eco de nuestro proyecto

La experiencia de escribir como lectores ha sido todo un descubrimiento para mí, como maestra, y para los alumnos de los grupos del aula de L y CE de Viena. Nos ha abierto la puerta a otra manera de trabajar la escritura a partir de un libro de lectura. También a leer de otra forma, imaginando escenas o párrafos que el autor no ha escrito y permitiendo que el alumnado entre el proceso de escritura de una historia. Esta metodología incluía la lectura “social” en gran grupo y les ha permitido compartir ideas y opiniones, además de comentar párrafos leídos. Les ha permitido profundizar en la lectura y darse cuenta de detalles que les han abierto la puerta a historias paralelas o complementarias.

En cuanto al proceso de escritura ha permitido a los alumnos explorar, acercarse y crear diferentes tipos de texto.La entrada del autor en el aula ha sido muy emocionante para el alumnado. Algunas familias expresaron el nerviosismo de los alumnos, días antes del encuentro, por conocer al escritor del libro que estaban leyendo. El poder hacerle preguntas sobre la lectura, sobre la vida de un escritor y su proceso de creación, también la atención del escritor hacia los alumnos, sus explicaciones sobre la historia que estaban leyendo, el cómo se forjó, cómo escogió a los personajes, sus nombres, etc. ha sido una experiencia que van a recordar de por vida.

EVA DELGADO. Profesora de la ALCE de ZURICH (viena)

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Participar en “Escribir como Lectores”, desde el programa ALCE del MEFP, en las aulas de Ecublens y Prilly del ALCE de Lausana, ha supuesto para mí, una interesante experiencia pedagógica multinivel, en la que alumnos de A2.2,B1.1,B1.2,B2.2 y C1 de español han creado nuevos relatos y los han ilustrado a partir de las lecturas que todas las semanas realizamos de las obras literarias de Gonzalo Moure, “ El oso que leía niños”, “ Musiki” y “ El síndrome de Mozart”.

El reescribir las obras literarias ha hecho que los alumnos se sientan “pequeños escritores” y se conviertan en el centro de su aprendizaje, siendo mi papel el de acompañamiento a lo largo del proceso. El encuentro final “entre autores”, con Gonzalo Moure, resultó muy motivante para los alumnos ya que les ha permitido conocer el verdadero sentido de sus obras y compartir con él como ellos las interpretaron y apropiaron, reescribiéndolas e ilustrándolas.

Fuensanta García Pardo. Profesora de la Alce de Lausana

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Desde que empezamos la lectura de El síndrome de Mozart en el mes de octubre, el alumnado de C1.2 y C1.3 del aula de Rousseau ha disfrutado trabajando el libro en clase.Para ellos ha supuesto una motivación extra el saber desde el principio que podrían charlar con el autor, Gonzalo Moure, hacerle preguntas sobre su proceso creativo e inspiración a la hora de escribir el libro y sobre sus impresiones sobre el mismo.

Los 21 participantes valoraron muy positivamente el haber participado en esta experiencia y señalaron que les hizo especial ilusión que Gonzalo Moure reconociera el trabajo que había detrás de sus textos, les hiciera comentarios tan personalizados sobre los mismos e incluso les animara a seguir escribiendo. Sin duda, una experiencia muy enriquecedora para todos.

ANNA SANCHIS. Profesora de la ALCE de GiNEBRA

AUlas de la ALCE de GINEBRA

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Durante el primer trimestre de este curso escolar, he participado en el curso escribir como lectores organizado por la Consejería de Educación de Suiza. Ha sido una experiencia muy positiva por diferentes aspectos que detallaré a continuación.En primer lugar creo que debo resaltar el descubrimiento de una autor de mucha calidad para jóvenes y niños. Aunque la experiencia del curso estuvo basada en la obra El beso del Sáhara, para un público adolescente (niveles C), también opté por utilizar el libro El oso que leía niños en los niveles A.

En segundo lugar, el curso dirigido por Laura y Estela ha sido un apoyo importante para el trabajo en clase. El poder tener esa guía que nos iba encaminado hacia diferentes maneras de tratar la obra resulta una ayuda imprescindible.Por otro lado, el curso nos ofrece también la posibilidad de intercambiar ideas y sugerencias con otros profesores que están también trabajando la misma obra en diferentes grupos. El objetivo de este curso, como su nombre indica, era que la obra literaria se acercara a los alumnos de manera que la hicieran suya de alguna manera, reescribiendo sobre temas hablados y tratados, que la obra se convirtiera en vehículo para reflexionar, por tanto, sobre su relación con el mundo.

FLORENTINA TIJERAProfesora de laALCE de Berna

Aula de Lorraine

En este sentido, siempre me sorprendió la disposición de los alumnos a escribir los textos propuestos, sobre todo aquellos más libres y literarios. Por último, no podemos dejar de mencionar la guinda del pastel, que es el encuentro con el autor. Si bien ha sido virtual, los alumnos y sus familias lo han valorado muy positivamente y en el encuentro se habló de diferentes temas sobre el libro y sobre la vida, siempre interesantes. Fueron muy participativos y eran conscientes de que se trataba de una visita muy especial, que traía de otra manera a Nadira y Marta a las aulas de Suiza.

Ambas obras acercan a los alumnos temas universales, como la identidad, la libertad, la ficción y la realidad, lo imaginario y lo real. Siempre con un lenguaje rico y poético que aunque ellos no sean conscientes termina por impregnarles, sobre todo con la lectura en voz alta.

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El autor destacó en el encuentro con mis alumnos de C1 la importancia de las palabras en la vida humana, les dijo que es importante usarlas bien para ser buen estudiante, buen profesional y, sobre todo, buena persona. Ahí es donde reside el acento que las profesoras “conductoras” del programa, Estela y Laura, han querido dar a este proyecto, en la búsqueda por parte de los alumnos de su propia voz, ya que se han convertido, sin darse casi cuenta, en literatos. Seguro que Gonzalo Moure ha disfrutado muchísimo con sus producciones porque han estado a la altura y nos han sorprendido a todos.

Ana Jiménez de Maquirriaín. Profesora de la ALCE de Zúrich

Aula de Zug

Lo que me atrajo de este proyecto de “Escribir como lectores” fue la posibilidad de que los alumnos conocieran a Gonzalo Moure. En un tiempo en el que priman las novelas de acción trepidante, de corte cinematográfico, las novelas juveniles de Moure siguen gustando a pesar de que se las puede calificar de novelas sicológicas para niños y adolescentes porque llevan a la reflexión y la introspección.

Angela Cenzual. Profesora de la Alce de Berna

Mi reflexión personal acerca de la experiencia no puede ser sino decididamente positiva. Inmerso de lleno en la sociedad y escolarización suiza, con frecuencia, nuestro alumnado vive alejado de la realidad española del momento; acercarles un escritor actual, vivo, de carne y hueso, con la sensibilidad y afable llaneza de Moure, no puede sino ser acertadísimo.

Por otro lado, al desembocar la propuesta pedagógica de lectura en un ejercicio de práctica como escritores, ello supone poner en el primer plano al alumno; el protagonismo así suscitado hace que este "se enganche" e involucre.

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Aula de Écublens

Aula de Biel / Bienne

Aula de Viena

Aula de Loraine

Aulas de Ginebra

¡Nuestros alumnos escriben como lectores!

Puedes ver algunas producciones de nuestros alumnos en los cuatro botones interactivos.

Madrid, 5 de julio de 1992Querida Nadira:¿Por qué demonios me besaste? No sé qué te pudo pasar por la cabeza. Pero, sobre todo, ¡qué injusto! Has tenido la suerte de vivir como una persona normal, lo que jamás hubieras podido vivir en circunstancias “normales”. Genial, ¿no? Mientras que yo me tragaba varios años de tu vida pésima. Vives en un lugar asqueroso, tanto la comida como la gente. Nada más pensar en los abrazos de tu madre o la mirada de la gente, me dan ganas de vomitar.Para terminar, necesito hablar de Rachid… ¿Estás segura de que él te quiere? Porque no sé si te da igual saber que tardó su tiempo en darse cuenta de que yo no era tú. Me besó y todo…Pero bueno, no te preocupes mucho por eso; a mí no me va Rachid. Seguro que lo podrás aclarar con él, ya que ahora estáis juntos de nuevo.Un saludo,Marta“El beso del Sáhara”Entonces alargó la mano para acariciar mi mejilla.Dame un beso.Me quedé paralizada por el terror. Pero acerqué los labios a su mejilla, despacio. Cuando la tuve ante mí, cerré los ojos y la besé.Luego los abrí.Cariño -me dijo.El fuego del sol entraba por la ventanilla del avión. Miré hacia abajo. Arena, inmensidad, adiós. Pensé que los aviones no tienen marcha atrás. No se veía a nadie junto a un grupo de arbolitos resecos y ridículos. Pero sí se veía la sombra del avión.Hacemos sombra -murmuré.¿Qué?Nada, nada.Una jaima en la hamada. Un rebaño. Una figura humana, minúscula, envuelta en trapos.No lloré.Me di una vuelta completa sobre mí misma para ver si alguien nos había visto; ninguna cabeza miraba en nuestra dirección, excepto una. Era la mirada de una niña, mirada que se quedó fija sobre mis ojos. No sabía cómo reaccionar; si llegaba a decir a su madre lo que acababa de ver, podríamos estar en gran peligro.Nos habíamos encontrado en la librería de Melilla, pero éramos muy diferentes: ella no llevaba el hiyab; yo, por supuesto, sí. Primero intenté ignorarla por la razón precedente, pero ella siempre me perseguía por la librería y no paraba de preguntarme si me gustaban las chicas. Aunque era verdad, mi respuesta siempre fue negativa. Sin embargo, pensaba que era bastante bonita. Por eso, a fin de cuentas, acepté su propuesta de ir a cenar, incluso si no llevaba el velo.Resulta que me enamoré de ella ese mismo día de la cena, aunque no podía aceptar esa verdad. No tenía una razón válida, un motivo razonable para no ponerse el hiyab; solo lo hacía para no someterse al hombre, sin tener en cuenta el aspecto religioso ni cultural. Sin embargo, sabía que había algo que me decía que me quedara a su lado y nunca más dejarla. Entonces, le dije que podíamos ser amigas y así fue cómo empezó todo. De pronto, la niña se puso al lado del oído de su madre y comenzó a murmurarle. Cuando acabó de hablar, la madre nos miró de manera muy breve pero amenazante. Llamó a la azafata; ella a su vez nos miró y se fue a la cabina del piloto.Llegados a Egipto, el piloto nos dijo que nos quedáramos todos sentados. En aquel momento entró la policía y nos pidió a mi amiga y a mí que la siguiéramos. Así fue como me encontré en la cárcel para siempre separada de mi beso en el Sáhara. J.C.A., aula de Bienne.“Carta desde Madrid al Sáhara” Madrid, 2 de diciembre de 2020Hola, Rachid: ¿Qué tal? ¿Cómo te va?No sé cómo irá el correo en el Sáhara, pero espero que esto te llegue pronto. Me estaba preguntando cómo te iba con Nadira; por fin encontraste a su alma, así que espero que sea de tu agrado. ¿Os habéis casado ya? Ojalá…Ella… ¿Qué tal está? Debió asustarla tanto como a mí reaparecer de nuevo en el Sáhara. Me llevó algo de tiempo entender que habías conseguido devolvernos nuestros cuerpos. Cuando al principio el mío me desertó, - ¡mi madre! - creí que era un sueño o algo. Realmente extrañé mucho Madrid.Me pregunto si seguís yendo a andar hasta la piedra donde te presentaste por primera vez, si os lleváis bien, si te quiere tanto como tú a ella. Por favor, no me digas que está mal por haber vuelto al Sáhara, haría que me sienta muy culpable…¡Ya te vale hacerla sentirse querida, con todo lo que tuviste que hacer por ella!; no la vayas a dejar tirada así como así, ¿eh?Realmente os deseo lo mejor; no le guardo rencor por haberme hecho pasar esos años en el Sáhara.¡Cuidaos mucho, por favor, que estos son tiempos difíciles…!Un abrazo muy grande para los dos.Marta“El beso del Sáhara”, fragmento de la página 41Entonces alargó la mano para acariciar mi mejilla.Dame un beso.Me quedé paralizada por el terror. Pero acerqué los labios a su mejilla, despacio. Cuando la tuve ante mí, cerré los ojos y la besé.Luego los abrí.Cariño -me dijo.El fuego del sol entraba por la ventanilla del avión. Miré hacia abajo. Arena, inmensidad, adiós. Pensé que los aviones no tienen marcha atrás. No se veía a nadie junto a un grupo de arbolitos resecos y ridículos. Pero sí se veía la sombra del avión.Hacemos sombra -murmuré.¿Qué?Nada, nada.Una jaima en la hamada. Un rebaño. Una figura humana, minúscula, envuelta en trapos.No lloré.“Después”, texto epílogoHuir para no morir, es lo que habíamos hecho durante varios años ya. Pero, al final, la perdí; ella murió. Ese último recuerdo suyo me perseguía día y noche. ¡Y pensar que hubiera podido salvarla…! ¿Quién hubiera dicho que ese iba a ser el último recuerdo que tengo de ella?Estábamos tan cerca de irnos, tan cerca de acabar con todo. Si solo hubiéramos podido huir juntas… Soñábamos con vivir juntas la libertad y la felicidad que íbamos a tener.Y ahora que estoy lejos de aquel infierno juro que volvería allí solo para tenerla de vuelta. Si pudiera volver en el tiempo no la dejaría ir nunca, porque aunque nos trataran mal estaba con ella.Llevaba meses en esa casa; sentía que me iba a volver loca. Las cuatro paredes de aquel dormitorio me mataban poco a poco. A veces, cuando estaba tumbada en la cama sin poder dormir, sentía que podía oír su voz a lo lejos. Luego volvía el silencio y, después, los gritos de cuando se la llevaron resonaban en mi cabeza, cada vez más fuertes, cada vez más rápidos. Mi ritmo cardíaco se aceleraba y mis manos empezaban a temblar. Sabía que, por mi bien, esto tenía que acabarse ya. ¡Costara lo que costara!

“Escuchaba el piano con placer cuando alguien se acercó a mi coche con un paquete de pañuelos en la mano”. Primero, el paquete en el cristal. Luego, él. Su piel negra, su sonrisa blanca. Era joven, muy joven, y aun así parecía muy bajo para su edad: apenas sobrepasaba con sus ojos la ventanilla. Su sonrisa estaba a la altura de mis ojos. Tan blanca que al verla parecía que hubieran encendido una luz. Sus dientes sugerían las teclas de un piano, como si fueran las del que estaba escuchando en la radio (…) Apagué la radio unos segundos para bajar la ventanilla y le compré el paquete al muchacho negro (…). El chico se alejaba, de coche en coche, ofreciendo sus pañuelos. Y seguía lloviendo, sobre el asfalto, sobre los coches y sobre él”.Musiki, Página 6.El niño entre los cochesHABÍA una vez un niño que se llamaba Juan. No tenía mucho dinero y su papá se murió después de nacer él. Vivía en un pueblo muy pequeño. Nunca tenía buena ropa, y para comer tampoco tenía mucho. Vivía en una pequeña casa con pocas cosas. Ganaba dinero para su familia. Vendía pañuelos de papel entre las calles. Yo creo que quería ir al colegio y no trabajar.Thomas PokornyEl niño se llama Achmed. Él vivía en un pueblo muy pequeño. Cuando Achmed era pequeño su padre no tenía mucho dinero. Su madre estaba muy enferma y por eso su padre tenía que utilizar el poco dinero que tenía, para que la madre de Achmed no se muriese. Por eso él no podía ir al cole. Ahora él gana dinero para su madre, vendiendo pañuelos de papel.Pablo PokornyEste niño nació en un pueblo pequeño al sur de África. Su familia era pobre y tenían lo justo para comer. Gracias al dinero de su abuela podía ir a la escuela. En una aldea vecina había una especie de escuela pequeñita y oscura, a la que el niño iba siempre que podía muy contento, pero con sueño. Él vendía pañuelos de papel para poder comprar algo más de comida y bebida a su familia.Gabriel MblaslEste es Musiki. El niño va a la escuela de un pueblo en África. Tiene un color de piel diferente a la nuestra. Su familia es bastante grande. Tiene una madre, una abuela, una hermana y un tío. Es muy simpático y se puede jugar muy bien con él. A mí lo que me gusta es que sueña con muchas aventuras. Le tengo mucho cariño y es el amigo perfecto.Verónica JordanEl niño probablemente no va al colegio, porque si no, no estaría vendiendo pañuelos en la carretera. Tiene que venir de un país pobre, como India, África u otros países. No puedes estar seguro de que no tenga padres, pero si está vendiendo pañuelos, yo pensaría que no tiene papás. O que sus papás se han quedado en su país cuidando de su hermana y el niño les envía dinero para que sus hermanos puedan ir al cole.Irene GadeaJuan nació en una ciudad muy pequeña. No tenía casi dinero. Con dos años se fueron a España. El niño tenía que vender pañuelos porque no tenían casi para vivir. Su mamá, su papá y sus abuelos viven con él en una cabaña. Lo que más le gusta al niño es la música. Esta es la vida de Juan. No tiene nada más.Laura OppelYo creo que el niño viene de una pequeña aldea en el norte de África. O a lo mejor de Nigeria o de Marruecos. Vive en un acabaña muy pequeña con sus cinco hermanos, sus abuelos y sus padres. Le gusta jugar con los niños de la aldea al fútbol. A veces toca los tambores en la banda del colegio al que va. Su colegio está muy lejos y tiene que caminar una hora, por lo menos, para llegar. Su madre no trabaja pero su padre es carpintero en la ciudad. Su familia no era muy pobre. No era como otros niños que no tenían ni un euro en sus casas. Se tuvieron que mudar a Sevilla porque tenían un familiar enfermo y tenían que cuidarle. El niño en realidad se llama Romeo. En Sevilla también va al colegio y vende pañuelos para ganarse un poco de dinero para él y su familia. Aunque no son pobres.Verónica Jordan

TEXTOS DEL ALUMNADO DE C1.2 Y C1.3 ROUSSEAUMI PASIÓN POR LA LECTURAMe gusta mucho leer y escuchar música. Leo sobre todo novelas y los libros para adolescentes.Hace tiempo encontré una plataforma para leer y escribir historias. La plataforma se llama Wattpad.Paso demasiado tiempo allí. Hay muchas historias que están muy bien escritas y la smejores salen en papel.Cada vez que leo, suelo poner música. Me parece una mezcla perfecta. La música es una historia que escuchas y el libro es una historia que lees. Cuando mezclo las dos cosas parece que estoy en una burbuja y no hago caso a lo que pasa a mi alrededor.Cuando hago eso, puedo sentir lo que sienten los personajes literarios de mis historias y esto es algo que me encanta.No me molesta leer varias veces un libro si me gusta, pero me cuesta mucho leer los libros que nos dan en la escuela. Me parecen aburridos y no me enganchan. Eva Escariz – C1.3 Aula de RousseauMI PASIÓN POR LA LECTURACuando leo un libro soy muy exigente. Si soy tan exigente es porque para mí leer debe ser un placer, un momento en el que puedes relajarte, dejar de pensar en todos los problemas y disfrutar de tu libro.Por eso, elijo mis libros en función de lo que me hace falta para que pueda dejar que mi imaginación ocupe todos mis pensamientos. Es decir, si quiero pasar un buen rato, leeré una historia fantástica. Si quiero viajar un poco, leeré una historia sobre caballeros que se embarcan en una aventura imposible. Si estoy triste o muy cerrada, leeré historia, novelas con muchos incidentes que resolver.Pienso que leer tiene un significado diferente para cada uno. Para mí leer es un placer. Y no veo otra manera de amar un libro que leyéndolo con gusto. Alyssa Burcher – C1.3 Rousseau¿QUÉ ES LO QUE TE HACE DESAPARECER?Lo que me hace desaparecer es la música. ¡No puedo vivir sin ella! Escucho música por lo menos una hora al día.Con la música puedo bailar sola en mi salón. ¡Me encanta crear coreografías! Escucho todo tipo de música menos el rap francés. Cuando escucho rap me duele el corazón.Me imagino bailando en un escenario y haciendo un “show”. Ese es mi sueño. Léna Dentand – C1.2 Rousseau¿QUÉ ES LO QUE TE HACE DESAPARECER?Para mí, el modo de desaparecer es haciendo deporte. Cuando practico deporte me da la sensación de que a mi alrededor no hay nada. Estoy completamente sumergido en el partido y nada ni nadie puede molestarme.No me gusta perder y por esa razón me entrego a fondo para ganar. Cada semana practico fútbol tres veces y en verano tengo partidos. En invierno voy a esquiar a los Alpes suizos. Oscar Schmidt – 1.2 RousseauMI PASIÓNMi experiencia con el esquí ha pasado por varias fases. De pequeña me daba miedo y no me gustaba, pero esto estaba causado por el hecho de que al principio hacía cursos de esquí.No me gusta tener que seguir a alguien y no poder ir sola. Cuando terminé los grados de esquí, empecé a esquiar con mi familia los fines de semana. Fue en ese momento en el que me di cuenta de que este deporte estaba hecho para mí.El aire y la libertad sentida al coger velocidad es indescriptible. La adrenalina sube en el cuerpo al dar saltos y el sonido de la nieve en contacto con los esquís es increíble. Vanessa Vidal – C1.3 RousseauMI INSTRUMENTO MUSICALCuando tenía siete años, mis padres me pidieron qué instrumento me gustaría tocar. Sin embargo, yo no conocía ninguno en particular, así que elegí seguir a mis hermanas.Tengo dos hermanas mayores y las dos decidieron tocar la flauta. La flauta es uno de los instrumentos más básicos. Normalmente, se toca en la escuela primaria, pero no durante diez años. Bueno así fue.Hace casi diez años que la toco. Tuve momentos en los que me aburría un montón en los cursos y me daba pereza tocar. También tenía un profe un poco borde, así que después de cinco años mi madre me cambió de curso.Encontré de nuevo mi alegría en la música. Esta profe era genial. Me hizo mejorar mucho y ahora toco la flauta con más ganas que nunca. Inés Sofía Buttol – C1.3 RousseauMI INSTRUMENTO MUSICALTenía que elegir un instrumento para la escuela, y empecé a tocar la guitarra.Al principio no me gustaba mucho porque, como todo instrumento, cuando empiezas no es muy divertido, siempre te equivocas y no puedes disfrutar.Pero cuando comienzas a adquirir algunas bases, en ese momento sí que le coges gusto y quieres seguir mejorando y aprender cada vez más cosas nuevas.Solo con un instrumento y tu saber puedes crear música, la que te guste a ti. Eva Alonso – C1.3 Rousseau¿CÓMO CREES QUE VA A SER EL PRIMER ENCUENTRO ENTRE IRENE Y TOMI?En mi opinión, Irene no consigue transmitir sus emociones y pensamientos a los demás. La única manera que tiene de expresarse es a través del violín.No se siente comprendida por sus padres, que solo la consideran por su talento musical.Pienso que Tomi seguramente es excluido por su síndrome, y que quizás siente lo mismo que Irene con la armónica (porque el desconocido del bosque seguramente era él).Por eso creo que los dos se comprenderán de inmediato. Quizás al principio no hablarán, por temor el uno de otro, pero opino que podrán comunicarse a través de la música, que es su escapatoria común. Fiona Abbasi – C1-2 RousseauLA OPINIÓN DE TESA Y YÁRCHIK SOBRE EL CAMPO Y LA NATURALEZANo estoy de acuerdo con lo que usted ha escrito sobre el campo y la naturaleza.A mí, estar al aire libre, perdida en medio de un bosque, lejos de toda civilización, me tranquiliza, me calma. Oír a esos pájaros que cantan, ver a ese ratón que anda justo al lado de mis pies sin miedo y oler ese olor que tienen los bosques me gusta tanto que podría quedarme a vivir allí.Y eso solo en verano. En invierno el paisaje cambia considerablemente, se vuelve blanco, se callan los pájaros, no vemos tantos animales, solo algunas huellas en el suelo. Ese paisaje dormido me apacigua. Y eso solo en los bosques; no hablo de los campos, donde te acuestas y en verano por la noche miras las estrellas. ¿Sabes? Esas estrellas que te recuerdan hasta qué punto eres pequeña e insignificante. Laura Ríos – C1.3 Rousseau

MUESTRAS DE ESCRITOS SOBRE EL BESO DEL SÁHARA.FLORENTINA TIJERA. AULA LORAINE. BERNA . NIVEL C1.Texto 1. El beso de mi vida. Escribe en tu diario una entrada con este título.Nunca pensé que mi primer beso sería tan mágico, tan especial.Era una tarde soleada cuando salé de clase con mis mejores amigos. Tuve que ir con mucha prisa para coger el autobús. En el momento de salir del autobús, oí a alguien gritar mi nombre.Era Miguel. Estaba enamorada de él. Se acercó a mí, no dijo nada. Se me acercó y me besó. El beso era suave y con mucho amor. Se marchó sin decir nada. Me quedé allí sola.Rocío García.Texto 2. Yo no soy Nadira. Imagina que has sido tú la que has intercambiado con Nadira tras el beso. Explica que no eres Nadira y di quién eres.Yo no soy Nadira, soy Ana. Soy de España y vivo con mi madre y mi hermano. Mis primos y yo estamos muy unidos y vivimos todos en Suiza. Vivo en un pueblo cerca de Berna y después del verano haré una FP. Toco el piano, pero quiero dejarlo porque ya no me motiva. Soy muy olvidadiza y un poco torpe. Me encanta pasar tiempo con mi familia y uno de mis sueños es ser matrona. Yo no soy Nadira, soy Ana.Ana Estela Galera.Texto 3. Interrogan a Nadira. Han llamado a un médico psiquiatra o psicólogo para que averigüe por qué nadira dice ser Marta. Prepara el diálogo entre el médico y Nadira.Dr: Hola, ¿cómo te llamas?Nadira: Me llamo Marta.Dr: La gente del pueblo dice que eres Nadira.Nadira: Yo soy Marta. No sé de qué habla usted.Dr: Pero tú eres Nadira.Nadira: ¡Yo soy Marta!Dr: Vale, vale. Tu madre vive aquí y no es rica.Nadira: Eso no es verdad.Lucas Zehetner y Aarón Castiñeira.Texto 4. El Sáhara, un conflicto sin resolver. Escribe un texto periodístico en el que expliques la situación del Sáhara tras ver el video.Todo empezó en 1885 cuando en la conferencia de Berlín los países se dividieron el continente africano. En esa conferencia España recibió un trozo de Marruecos. Eso no cambia hasta los años 70 cuando el proceso de descolonización se impone en la ONU. Presionado por las grandes potencias, España abandona sus colonias en África. De pronto los habitantes del territorio se encuentran con un conflicto. ¿Pertenecen a Marruecos o al Sáhara? Como esto pasa en medio de la Guerra Fría, los EEUU y Rusia apoyan cada uno a un bando para ganar poder. Al final de la Guerra Fría, la ONU pide un referéndum para terminar el conflicto. Pero Marruecos evita el referéndum porque considera que es su territorio. Por eso actualmente hay muchos saharauis que esperan una solución en los campos.Marc Voeffray y Nur Pérez.Texto 5. Escribe el final de la historia.Cuando llegué a Madrid conseguí librarme de mi tarea y busqué desesperadamente a Marta. Me pasé toda la noche buscando y por fin di con ella. Después de un intercambio de palabras intensas me dijo claro que no quería volver al Sáhara. Al volver y ser liberado de mi misión importante y honorable tuve una ocasión de hablar con Marta.Al mirar en sus ojos tuve la ocasión de saber lo que quería. Ya lo había dicho. No era de allí, pero tampoco de allá. Tenía que encontrarse. Así decidimos viajar por el Sáhara en busca de respuestas que nadie tenía.José Angel Rosado.

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¡gracias!