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Emilia pardo bazán

Conociendo a...

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ÍNDICE

Juego

Vida

Fotos

Frases

Amigos

Obras

considerada la mejor novelista española del XIX

Emilia Pardo-Bazán y de la Rúa-Figueroa, o simplemente Emilia Pardo Bazán, condesa de Pardo Bazán

Se separa

Se casa

Nació en A Coruña el 16 de septiembre de

Mujer libre

Momentos de su vida...

1868

1851

1888

1876

con José Quiroga Pérez Deza

Benito Pérez Galdós

Entró en su vida

Nace su primer hijo

Consolida su andadura literaria

1884

La separación amistosa de su marido le permitió a Pardo Bazán seguir con libertad sus intereses literarios e intelectuales. Se preocupó de luchar incansablemente por la emancipación social e intelectual de la mujer .Es una figura reconocida en la vida literaria, cultural y social. Publicó ensayos como “La revolución y la novela rusa” (1887) o “La mujer española” (1890) y sus conferencias en instituciones de renombre tenían tanto éxito que con frecuencia era invitada a repetirlas. Tal popularidad le granjeó en ocasiones enemistades entre los escritores de su tiempo, que veían invadido un sector tradicionalmente reservado a los hombres por una mujer considerada más competente que muchos de ellos.

Educada en idiomas, literatura, historia, filosofía. Con 10 años publica su primer relato (“Aficiones peligrosas”).
Novelista, ensayista, crítica literaria, poeta, autora teatral, periodista, corresponsal, traductora, editora, catedrática y conferenciante. Gran lectora y cuyos viajes por Europa la abrieron y la dieron a conocer a otros escritores.

Sus primeros escritos estaban relacionados en un principio con la poesía. Su vida y literatura van siempre unidos.
El matrimonio tuvo tres hijos: Jaime (1876), Blanca (1879) y Carmen (1881).
En 1881 publica “Un viaje de novios” , novela para la que utilizó las experiencias de un viaje a Francia, y ese verano, en Meirás, acaba “San Francisco de Asis”, ya embarazada de su segunda hija, Carmen. El prólogo de Un viaje de novios es importantísimo para comprender lo que significa el naturalismo en la obra de Emilia Pardo Bazán, así como la serie de artículos que publica entre 1882 y 1883 bajo el título de “ La cuestión palpitante” la del naturalismo, corriente literaria que dio a conocer en España.
En esta línea naturalista se inscribe la tercera novela de doña Emilia, “La Tribuna” (1883), así como las posteriores de “Los pazos de Ulloa”.

Posteriormente inició una relación amorosa con Benito Pérez Galdós, por entonces cercano también al naturalismo, con quien había mantenido previamente una relación literaria. La confirmación de esta relación que durará más de veinte años y sus detalles, se revelaron a partir de 1970 tras la publicación de 32 cartas inéditas de Emilia a Galdós.

En 1890 su obra evolucionó hacia un mayor simbolismo y espiritualismo, patente en “Una cristiana”(1890), “La prueba” (1890), “La piedra angular”(1891), “La quimera” (1905), “La sirena negra” (1908) y “Dulce dueño” (1911). Esta misma evolución se observa en sus más de quinientos cuentos y relatos, recogidos en “Cuentos de la tierra”(1888), “Cuentos escogidos”(1891), “Cuentos de Marineda” (1892),”Cuentos sacro-profanos” (1899), entre otros.
En “Una cristiana” y “La prueba”, de 1890, parece trabar polémica a través de la ficción con algunos de sus detractores morales, como el padre Coloma, Menéndez Pelayo y Pereda. La diferencia de edad entre enamorados, el cruce de afectos o deberes familiares y el remordimiento religioso son ingredientes clave.”Adán y Eva” que agrupa las novelas “Doña Milagros”(1894) y “Memorias de un solterón”(1896), parece, según algunos críticos literarios, la justificación de su relación con Galdós. En “La Quimera”(1905), sin embargo, vuelve al aguafuerte para retratar el Madrid polvoriento.
Gastrónoma aficionada, fue autora de”La cocina española antigua” (1913).En su afán reformador, en 1890 doña Emilia aprovechó la herencia paterna para crear una revista de pensamiento social y político totalmente escrita y financiada por ella: Nuevo Teatro Crítico
La rica obra de Emilia Pardo Bazán incluye también los libros de viajes, como “Por Francia y por Alemania” (1889), Por” La España pintoresca” (1895) y las biografías “San Francisco de Asís” (1882) y “Hernán Cortés” (1914). Varela Jácome ha descubierto una novela inédita:” Selva”.

1868 Emilia tenía dieciséis años, y su marido, José Quiroga, estudiante de Derecho, veinte. La boda se celebró el 10 de julio en la capilla de la granja de Meirás, propiedad de los padres de la novia. Ese viaje le hace leer a Descartes, Kant, Santo Tomás, Aristóteles y Platón.

Muere

Reconocimientos

la huella que nos deja...

Falleció el 12 de mayo en Madrid

1912

Movimientos que la marcaron

1921

Críticas

1908

a su carrera

que tuvo que afrontar

Realismo

El realismo literario es una corriente estética que supuso una ruptura con el romanticismo, tanto en los aspectos ideológicos como en los formales, en la segunda mitad del siglo XIX. Se extendió también a las artes plásticas en Latinoamérica, lugar donde hasta entonces no había gran proliferación en este arte. Este se caracterizaba por una extensa y muy detallada información de los personajes, paisajes, escenas, etc. Tanto así que se les podía imaginar en medio de la vida .

Stendhal


Naturalismo

El naturalismo es un estilo artístico, sobre todo literario, emparentado con el realismo, basado en reproducir la realidad con una objetividad documental en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares. Su máximo representante, teorizador e impulsor fue el escritor Émile Zola, quien expuso sus fundamentos teóricos en el prólogo a su novela Thérèse Raquin y, sobre todo, en su ensayo Le roman expérimental (1880). El naturalismo surge como contra parte al romanticismo al igual que el realismo.

Émile Zola, padre y mayor representante del naturalismo.


Simbolismo

El simbolismo fue uno de los movimientos literarios más importantes de finales del siglo XIX. Tiene su origen en Francia y en Bélgica. En un manifiesto literario publicado en 1885, Jean Moréas definió este nuevo estilo como «enemigo de la enseñanza, la declamación, la falsa sensibilidad y la descripción objetiva». Para los simbolistas, el mundo es un misterio por descifrar, y el poeta debe para ello trazar las correspondencias ocultas que unen los objetos sensibles (por ejemplo, Rimbaud establece una correspondencia entre las vocales y los colores en su soneto Vocales). Para ello es esencial el uso de la sinestesia.

El movimiento tiene sus orígenes en Las flores del mal, libro emblema de Charles Baudelaire. El escritor Edgar Allan Poe, a quien Baudelaire apreciaba en gran medida, influyó también decisivamente en el movimiento, proporcionándole la mayoría de imágenes y figuras literarias que utilizaría. La estética del simbolismo fue desarrollada por Stéphane Mallarmé y Paul Verlaine en la década de 1870. Para 1880, el movimiento había atraído toda una generación de jóvenes escritores cansados de los movimientos realistas. Aunque el movimiento surge en Francia y Bélgica, se extendió a otras naciones. Asociado sobre todo a la literatura, cubre sin embargo también a escultores y pintores.

Charles Baudelaire, precursor del simbolismo.

Emilia Pardo Bazán fue una mujer brillante, preparada y pionera en su tiempo. Las posibilidades económicas de su familia le permitieron recibir una educación que supo aprovechar y cultivar hasta convertirse en novelista, poetisa, periodista, traductora, crítica literaria, editora, catedrática universitaria, conferenciante… y ser la introductora del naturalismo francés en España. Pero casi nada de eso le sirvió en vida ni le reportó el reconocimiento que merecía, sino más bien lo contrario: críticas, insultos machistas y discriminación hasta por sus propios compañeros escritores, que le negaron hasta tres veces el ingreso en la Real Academia Española (RAE) a pesar de sus méritos la última en 1912.



En 1908 comienza a utilizar el título de Condesa de Pardo Bazán, que le otorga Alfonso XIII en reconocimiento a su importancia en el mundo literario; desde 1910 era consejera de Instrucción Pública; socio de número de la Sociedad Matritense de Amigos del País desde 1912... Dos años después se le impondría la Banda de la Orden de María Luisa, y recibiría del Papa Benedicto XV la Cruz Pro Ecclesia et Pontifice...

En 1908 publica La sirena negra cuyo tema central es el de la muerte, que ha escrito en el Ateneo de Madrid, donde ha sido nombrada Presidenta de la Sección de Literatura en 1906.
Viajera infatigable, continúa además consignando sus impresiones en artículos de prensa y en libros. En 1900 van apareciendo en El Imparcial sus artículos sobre la Exposición universal de París, que cuajarán en el libro”Cuarenta días en la exposición” en 1902 se edita “Por la Europa Católica” fruto de un viaje por los Países Bajos.
Todavía no había intentado llevar a la escena sus obras de teatro y en 1906 estrena en Madrid, sin éxito,”Verdad” y “Cuesta abajo”.

En 1916 el ministro de Instrucción Pública la nombra catedrática de Literatura Contemporánea de Lenguas Neolatinas en la Universidad Central.


El 12 de mayo de 1921, una complicación con la diabetes que padecía le provoca la muerte. Al día siguiente, toda la prensa hablaba de la escritora fallecida el día anterior, que fue enterrada en la cripta de la iglesia de la Concepción de Madrid.
En todas sus obras incorporó sus ideas acerca de la modernización de la sociedad española, sobre la necesidad de la educación femenina y sobre el acceso de las mujeres a todos los derechos y oportunidades que tenían los hombres.

Fotos

Emilia Pardo Bazán

Emilia Pardo Bazán durante la Exposición Regional de Arte Gallego,en La Coruña, 1917.

La serena y firme mirada de Emilia Pardo Bazán.

Retrato de D.ª Emilia Pardo Bazán y de la Rúa, 1897. Casa Museo Emilia Pardo Bazán. Real Academia Galega.

EL PAZO DE MEIRÁS las propiedades fueron pasando a los Pardo de Lama, y por herencia llegó a Emilia Pardo Bazán,que emprende la construcción de la actual edificación que era conocida como las Torres de Meirás. La escritora se casó en la capilla del pazo —al que llamaba «Granja de Meirás»—el 10 de julio de 1868 y, una vez remodelado, pasaba allí más de cuatro meses al año (el resto en Madrid y La Coruña). Trabajaba en la torre que llamó «de la quimera», donde tenía instalada su biblioteca, que permaneció allí tras la cesión del edificio a la familia Franco.

La escritora gallega Emilia Pardo Bazán, con un abanico, en la mesa de la presidencia durante unos exámenes en la Universidad (Foto sin fecha, hacia 1910). EFE

Emilia Pardo Bazán, cuando tenía 13 años.

Emilia Pardo Bazán, escritora infatigable. Imagen publicada en el 166º aniversario de su nacimiento.

Emilia Pardo Bazán en un banquete. Biblioteca Digital Memoria de Madrid.

Emilia Pardo Bazán en su despacho de la Torre de Meirás

Fotos

Emilia Pardo Bazán

Tomando té con sus hijas, su madre y el General Cavalcanti.

El Rey D. Alfonso XIII, su esposa Dª Victoria Eugenia, la Reina Dª Mª Cristina, la Infanta Isabel y D. Fernando de Baviera, visitando la Exposición de Pintura Regional Gallega en el Centro Gallego de Madrid, les acompañan Vincenti y Dª Emilia Pardo Bazán. Mayo de 1912 (Reproducción de Pro-Galicia, nº. 2, La Habana, septiembre, 1912, p. 23).

Carta autógrafa de Emilia Pardo Bazán a Unamuno.

Doña Emilia Pardo Bazán observando como Joaquín Vaamonde es abrazado por la Muerte. Caricatura de Mariano Miguel realizada con motivo de la publicación de La Quimera.

Velada en el salón de la casa de D.ª Emilia Pardo Bazán en la calle de San Bernardo de Madrid. (Reproducción de BRAVO-VILLASANTE, Madrid, 1962, lam. XXVIII).

Retrato de D.ª Emilia Pardo Bazán por Joaquín Vaamonde. Museo de Belas Artes, A Coruña.

(Reproducción de La Tribuna: Cadernos de Estudos da Casa-Museo Emilia Pardo Bazán, n.º 2, 2004).


Emilia Pardo Bazán en el Ateneo.

Primera imagen que Vaamonde realizó de Doña Emilia Pardo Bazán en el verano de 1894. Reproducción fotográfica del original, actualmente en paradero desconocido, con dedicatoria autógrafa de la escritora a Eduardo Pondal en 1902.

Un pique de cocina en toda regla. El 12 de diciembre de 1889 Manuela Gorriti escribe una carta a su amigo el escritor peruano Ricardo Palma. Indignadísima, le cuenta que ha tenido que acelerar la publicación de Cocina Ecléctica porque Pardo Bazán se le iba a adelantar.

Conjunto escultórico en La Coruña, en memoria de Emilia Pardo Bazán. Crédito: Xosé Calvo.

Monumento a Emilia Pardo Bazán, Calle Princesa en Madrid.

Vídeos

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Frases

«Tengo por importante entre todos el concepto de que la novela ha dejado de ser obra de mero entretenimiento, modo de engañar gratamente unas cuantas horas, ascendiendo a estudio social, psicológico, histórico, pero al cabo estudio».(Prefacio a Un viaje de novios, 1881).

«Si en mi tarjeta pusiera Emilio, en lugar de Emilia, qué distinta habría sido mi vida.»

" Los sentimientos no los elegimos se nos vienen, se crían como la maleza que nadie planta y que inunda la tierra"

«Mi ilustre maestro y amigo»

«Miquiño mío del alma, haz por dormir y no fumes mucho»

Dedicado a Galdós...

“El quererme a mí tiene todos los inconvenientes y las emociones de casarse con un marino o un militar en tiempo de guerra. Siempre doy sustos”.

Emilia

Juego
"La sopa Pardo"

INicio

¿Juegas?

INicio

Juego
"Si o No"

BLASCO IBÁÑEZ

ANTONIO MAURA

Amigos, compañeros

También tuvo amistad y muchos debates con Menéndez Pelayo, Pérez de Ayala, Miguel de Unamuno, Ramón de Campoamor, Leopoldo Alas, Emilio Castelar, Pi y Margall, Cánovas y Canalejas.o Wenceslao Fernández Flórez.

y algo más...

LEOPOLDO ALAS CLARÍN

BENITO PÉREZ GALDÓS

GINER DE LOS RÍOS

En 1881, Emilia inicia una relación de amistad con Leopoldo Alas, Clarín, que se prolongará hasta 1889, fecha en que se rompe. Ambos eran de baja estatura y de la misma edad, periodistas, críticos literarios, novelistas y de temperamentos distintos pero intelectualmente y literariamente similares, oscilando él entre la tradición y la renovación, ella declarada naturalista, feminista y moderna, que había nacido en septiembre de 1851, y él en abril de 1852. Leopoldo era rubio, delgado, nervioso, sentimental, puritano y apasionado; ella era morena, sanguínea, gordita, alegre y extrovertida. Existen, pues, diferencias entre los dos que nacen de sus temperamentos y tienen sus afinidades en su gran inteligencia y cultura, por las cuales surge una correspondencia epistolar amistosa y literaria.

Don Antonio Maura mantuvo correspondencia con tres renombradas escritoras desde el año 1901 hasta el de su fallecimiento en 1925: Emilia Pardo Bazán, Sofía Casanova y Concha Espina. El apoyo que les prestó, como miembro y luego director de la Real Academia Española, para la concesión de diversos premios, su firma al frente de las candidaturas al Nobel de Sofía Casanova y Concha Espina y su opinión favorable a la entrada de mujeres en la Academia lo descubren como una excepción en su tiempo.


Fue un autor muy prolífico vinculado en muchos aspectos al naturalismo francés, como también lo estuvieron, aunque en menor medida, Emilia Pardo Bazán, Benito Pérez Galdós o Leopoldo Alas «Clarín». Sus obras, sin embargo, carecen de la escrupulosa documentación y rigor compositivo de Émile Zola. Por otra parte, la explícita intención político-social de algunas de las novelas de Blasco Ibáñez, aunada al escaso bagaje intelectual del autor, lo mantuvo alejado de los representantes de la Generación del 98 (Pío Baroja, Azorín, Miguel de Unamuno).

No obstante, su vigorosa imaginación y poder descriptivo hicieron de Vicente Blasco Ibáñez el último gran autor del realismo decimonónico. Su obra tuvo una gran proyección internacional, ampliada por las versiones cinematográficas de algunas de sus novelas, las más famosas de las cuales tal vez sean las dos versiones de Los cuatro jinetes del Apocalipsis, una interpretada por Rodolfo Valentino, y la segunda dirigida por Vincente Minnelli. Muy conocida es también su novela Sangre y arena (1908), dedicada al mundo de la tauromaquia.

Parece ser que con motivo de la presentación de la novela rusa, algo desconocido en España pero que ya tenía mucho éxito en Paris, Emilia dio una conferencia. Y en primera fila, maravillado escuchada Pérez Galdós. Luego empezó “lo de Doña Emilia y Don Benito”, que ambos simultanean con otras atenciones amorosas. El era soltero y andaba con amantes ricas pero cuidando de mantenidas pobres, como en su “Fortunata y Jacinta”. Ella con jóvenes como Lázaro Galdiano y Narcís Oller.

Por esa época -hacia 1892- -Emilia Pardo Bazán tenía cuarenta y un años. Ella era ocho años mayor que Benito Pérez Galdós.

Estuvieron más de veinte años unidos sentimentalmente.

Don Francisco Giner de los Ríos, impulsor del Regeneracionismo, creador y director de la Institución Libre de Enseñanza, fue, tal vez, el mejor de los amigos de Emilia Pardo Bazán y jamás cesó la comunicación intelectual entre ellos; trataban de literatura, de algunas novedades científicas al alcance de todos, hasta de política y nada de iniciaciones, catequizaciones ni propagandas.

Enlaces web

Más información sobre Emilia Pardo Bazán

Audios

EL ENCAJE ROTO

Obras en la biblioteca Luis Parra

EL CORAZÓN PERDIDO Y OTROS CUENTOS

LOS PAZOS DE ULLOA

LA MUJER ESPAÑOLA Y OTROS ESCRITOS

AFICIONES PELIGROSAS

EMILIA PARDO BAZÁN

LA PIEDRA ANGULAR

LA MADRE NATURALEZA

LA PIEDRA ANGULAR

INSOLACIÓN

LA TRIBUNA

“En un principio me atrajo un interrogante que aparecía con contundencia en su narrativa- acerca de la femineidad. Sin embargo, a medida que me fui adentrando en el tema, comprendí que las novelas de la autora bien podrían haber sido tratados de sociología, porque el aliento que impulsa su creación literaria es una pregunta en torno a la naturaleza y a la cultura, al hecho que produce la humanización, a la ley que hace vínculo social. Y anudados a dichos conceptos, el hombre y la mujer, implicados en la misma epopeya, situados cada uno en uno de los dos lados, aderezados con los símbolos y las metáforas respectivas. Finalmente, opté por intentar desentrañar en su discurso, en el marco de la relación entre naturaleza y cultura, la diferencia de los sexos y la ley que sostiene dicha diferencia. Para realizar este cometido, me he apoyado en la antropología y en el psicoanálisis.”

La protagonista, Asís Taboada, Marquesa de Andrade, sufre una fuerte jaqueca producida por una resaca etílica. El fluir de sus pensamientos constituyen el grueso de la narración durante la primera parte de la novela.1 Así descubrimos que la joven viuda se encuentra por casualidad, el día de san Isidro, con el apuesto gaditano Diego Pacheco, al que apenas conoce más que por sus malas referencias (seductor y calavera), quien la invita a pasar el día en la feria del patrón madrileño; San Isidro. Dicha feria es la causa de la insolación de la protagonista, que no es sólo un síntoma físico, sino que se ve agravada por la vergüenza de saberse seducida por Pacheco.

Se adentra en la historia de un verdugo, su hijo y del hombre que intentará redimirlos del destino funesto que los acecha.

En esta novela, la escritora reivindica el papel moral de la literatura y el derecho de la mujer a formarse y a crear, y advierte contra el peligro de las "aficiones peligrosas", que eran para ella las malas lecturas, en una sociedad con "estrechos criterios morales" y en la que la difusión de la lectura estaba empezando a crear un "nuevo tipo de mujer"

Es una biografía de Pardo Bazán, que va desde su infancia singular hasta superar de largo su muerte, para confiarnos sus batallas, sus amores y sus fantasmas. «En Pardo Bazán es la misma la que escribe que la que vive», asegura Burdiel.

Esta antología, editada y prologada por Cristina Patiño Eirín, profesora de la Universidad de Santiago de Compostela, reúne treinta y cinco de los cuentos de Pardo Bazán que giran en torno a este tema.
Variados en cuanto al punto de vista, al tono, a la ambientación, a la clase social de sus personajes, a la relación que existe entre la mujer y el hombre (en la mayoría de los casos es su prometida, su esposa o su hija, pero en algunos no hay ningún vínculo entre ellos) y al tipo de violencia (la física, la psicológica, la sexual, la patrimonial, la social, la simbólica), estos relatos, obra de una escritora que nunca dejó de denunciar la desigualdad entre mujeres y hombres, ofrecen un amplio panorama de la violencia machista y muestran actitudes y comportamientos que siguen vigentes hoy en día. Varios de los cuentos recogidos en esta antología los protagonizan mujeres que no dudan en plantar cara a su maltratador o que se dan cuenta a tiempo de cómo es en realidad el hombre con el que se van a casar y actúan en consecuencia.

El corazón perdido ; Mi suicidio ; La aventura del ángel ; El fantasma ; Sor Aparición ; El oficio de difuntos ; La resucitada ; Hijo del alma ; El espectro ; El mausoleo ; Vampiro ; La emparedada ; Berenice

Cuando el joven sacerdote don Julián se presenta en la hacienda de los Pazos de Ulloa, en la Galicia rural, para ejercer de administrador, contra lo que cabría esperar del nombre del lugar y de las resonancias del marquesado de Ulloa, el mundo con el que se halla está lejos de cualquier grandeza y, en cuanto a los mecanismos y pasiones que en él rigen, próximo a un primitivismo medieval. Las figuras del sobrevenido marqués don Pedro, del malicioso mayordomo Primitivo y de su hija Sabel, consciente de las armas de su sexo, son el punto de partida de un relato en el cual palpitan el atraso y la decadencia, las ambiciones y el aislamiento, el instinto frente a la sociedad, la inanidad de la nobleza frente a la férrea determinación del aldeano y, finalmente, el enfrentamiento entre la atracción y el amor que impone la "madre naturaleza" y la inexorable regla que dicta la convención social.

Esta selección de textos de Emilia Pardo Bazán constituye un testimonio incomparable de las diferencias que existían entre los hombres y las mujeres a fi­­na­les del siglo XIX, y una ocasión única para acercarse a la obra y la ideología de esta escritora española.

Relato de una atracción incestuosa, un proceso natural condenado por la sociedad: el enfrentamiento entre naturaleza y cultura, expresado como la fuerza irresistible del amor que sienten dos seres que acaban sucumbiendo a los impulsos naturales

Amparo obrera de una fábrica de tabacos de La Coruña y defensora de la República Federal, se convierte en líder de las cigarreras (de aquí su apodo, La Tribuna); sin embargo, un oficial del ejército, que la seduce y abandona, frustra sus ambiciones.

GRACIAS
Biblioteca Luis Parra