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EL LEÓN Y EL RATÓN

LA LECHERA Y SU CÁNTARO

EL LEÑADOR HONRADO

EL LOBO CON PIEL DE OVEJA

EL CABALLO Y EL ASNO

Actividad de hoy

Lean atentamente los siguientes textos

1. EL LEÓN Y EL RATÓN

Lee atentamente el siguiente texto:

En un día muy soleado, dormía plácidamente un león cuando un pequeño ratón pasó por su lado y lo despertó. Iracundo, el león tomó al ratón con sus enormes garras y cuando estaba a punto de aplastarlo, escuchó al ratoncito decirle:

—Déjame ir, puede que algún día llegues a necesitarme.

Fue tanta la risa que estas palabras le causaron, que el león decidió soltarlo.

Al cabo de unas pocas horas, el león quedó atrapado en las redes de unos cazadores. El ratón, fiel a su promesa, acudió en su ayuda. Sin tiempo que perder, comenzó a morder la red hasta dejar al león en libertad.

El león agradeció al ratón por haberlo salvado y desde ese día comprendió que todos los seres son importantes.

Moraleja: No menosprecies a los demás, todos tenemos las cualidades que nos hacen muy especiales.

2. LA LECHERA Y SU CÁNTARO

Lee atentamente el siguiente texto:

Había una vez una joven lechera que caminaba con un cántaro de leche para vender en el mercado del pueblo. Mientras caminaba pensaba en todas las cosas que haría con el dinero de la venta:

—Cuando me paguen —se dijo—, compraré de inmediato unas gallinas, estas gallinas pondrán muchísimos huevos y los venderé en el mercado. Con el dinero de los huevos me compraré un vestido y zapatos muy elegantes. Luego, iré a la feria y como luciré tan hermosa, todos los chicos querrán acercarse a hablar conmigo.

Por andar distraída con sus pensamientos, la lechera tropezó con una piedra y el cántaro se rompió derramando toda la leche. Con el cántaro destrozado se fueron las gallinas y los huevos; también el vestido y los zapatos.

Moraleja: Nuestros sueños y planes no deben apartarnos de la realidad.

3. EL LEÑADOR HONRADO

Lee atentamente el siguiente texto:

Érase una vez un leñador que a diario cortaba leña en el bosque para sostener a su familia.

Un atardecer, mientras cortaba un árbol en la orilla del río, el hacha resbaló de sus manos y cayó al agua. Desesperado, el leñador se sentó a llorar por su hacha perdida.

En ese instante, apareció una ninfa frente a él y le preguntó por qué lloraba. Cuando escuchó lo sucedido, sintió mucha lástima por el leñador.

—Espérame aquí buen hombre, creo que puedo ayudarte —dijo la ninfa.

Entonces, se zambulló en el río y sacó del agua un hacha de oro, se la mostró al leñador y le preguntó:

—¿Es esta tu hacha?

—No lo es —dijo el leñador.

Por segunda vez se sumergió la ninfa en el río, para reaparecer con un hacha de plata.

—¿Es esta tu hacha? —preguntó la ninfa.

—No lo es —dijo el leñador nuevamente.

Entonces, la ninfa entró por tercera vez en el agua trayendo el hacha perdida.

—¿Es esta tu hacha?

—¡Oh, gracias! ¡Esa es mi hacha! —dijo el leñador llorando de alegría.

La ninfa estaba tan complacida con la honestidad del leñador que le regaló las hachas de oro y plata.

Moraleja: Aquel que prefiere la honradez a la mentira, siempre será ganador.

4. EL LOBO CON PIEL DE OVEJA

Lee el siguiente texto:

Érase una vez un lobo muy oportunista que encontró una piel de oveja abandonada en el campo:

“Con esta piel podré disfrazarme de oveja, caminar entre ellas y hacerlas presa fácil. ¡Qué gran banquete me voy a dar!”, pensó el malvado.

De esta manera, se colocó la piel sobre el lomo y acto seguido se dirigió hacia el rebaño.

Ninguna de las ovejas notó su presencia. Todas seguían pastando y disfrutando del día. ¡Su plan funcionaba a la perfección!

El pastor tampoco advirtió su presencia y llegado el atardecer llevó el rebaño al corral. El lobo se lamía y relamía pensando en su fabulosa cena.

Pero antes de cerrar la puerta, el pastor, sin saber de quién se trataba, apartó al lobo del rebaño para cortarle la lana. ¡Menuda sorpresa se llevó cuando con el primer halón, la piel de oveja cayó al suelo y dejó al lobo al descubierto!

Furioso, el pastor echó al lobo a palos y este nunca volvió a acercarse a sus ovejas.

Moraleja: Los engaños nunca te harán exitoso.

5. EL CABALLO Y EL ASNO

Lee atentamente el siguiente texto:

Había una vez un hombre que tenía un caballo y un asno. Una tarde, cuando iban de camino a la ciudad, el asno, muy agotado por llevar toda la carga le dijo al caballo:

—Por favor, amigo, tú no llevas nada, ayúdame con una pequeña parte de esta carga.

El caballo, siendo muy egoísta, se hizo el sordo.

En la mitad del camino, el asno se desplomó víctima de la fatiga. El dueño le echó toda la carga al caballo, incluyendo al asno enfermo. El caballo, suspirando dijo:

— ¡Qué mala suerte tengo! Por no haber querido ayudar, ahora tengo que cargar con todo y hasta con el asno.

Moraleja: Aquel que no ayuda a su prójimo cuando lo necesita, tarde que temprano termina perjudicándose a sí mismo.