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LITERATURA

S. XVI

S. XVII

S. XVIII

S. XIX

S. XIX

RENACIMIENTO

Poetas.Narradores.Dramaturgos.

BARROCO

Poetas.Narradores.Dramaturgos.

ÉPOCAS YMOVIMIENTOS

NEOCLASICISMO

Poetas.Narradores.Dramaturgos.Otros.

ROMANTICISMO

Poetas.Dramaturgos.Otros.

REALISMO

Narradores.

El siglo XVIII suele identificarse con un movimiento artístico que conocemos como Neoclasicismo, movimiento que entiende el arte como vehículo para la difusión de las nuevas ideas y que tiene su ideal estético en la imitación de los autores grecolatinos.La literatura neoclásica se caracteriza por la intención didáctica (el deseo de instruir sobre las buenas costumbres, basadas en el predominio de la razón y la moral por encima de los sentimientos y las emociones). 
Los autores manifestaron una oposición al Barroco, abogando por la renovación de las formas expresivas y los temas literarios.En ese intento de renovación, recrearon los ideales aristotélicos y acudieron a los principios estéticos de la literatura grecolatina.Se sirvieron para ello de un estilo cuidado pero sin excesos retóricos, en busca de equilibrio y mesura. Al mismo tiempo propusieron una adecuación entre el estilo, los géneros literarios utilizados y los personajes presentados en cada momento.
En España, los planteamientos de la literatura neoclásica los recogió Ignacio de Luzán en su Poética.

El hombre renacentista deja de ver su vida solo como un camino hacia la eternidad y comienza a valorar la vida terrena con sus placeres y bellezas.El Humanismo consiste en un interés por los clásicos (Platón, Cicerón, Virgilio, Horacio, Séneca…) que no se justifica solo por el deseo de imitación artística, sino por la búsqueda en el pasado de un modelo antropocéntrico. En él, el hombre era la medida de todas las cosas y podía desarrollar sus potencialidades naturales y espirituales.El Renacimiento empieza en Italia y llega a España desde sus posesiones en esa zona, especialmente a través de sus territorios de Nápoles.Sin embargo, en la segunda mitad del siglo, la literatura se hace fundamentalmente religiosa y surgen los grandes autores ascéticos y místicos.En la Europa del Renacimiento se produce también el auge de las lenguas romances, llamadas también lenguas vulgares. Aunque algunos humanistas seguían utilizando el latín como lengua internacional de cultura, lo cierto es que las lenguas romances sirvieron de vehículo para todo tipo de saberes humanísticos. Gracias al poder imperial, la lengua castellana brilló entre las demás lenguas de Europa.

La literatura del siglo XVII es una evolución de la que se había dado durante el Renacimiento, pero fuertemente marcada por la época de crisis que se está viviendo. Así, encontramos elementos que habían triunfado en la etapa anterior (esquemas métricos italianos, motivos temáticos como la mitología clásica, el amor o la fugacidad de la vida), pero con un nuevo planteamiento. En esta etapa, una actitud pesimista y desengañada determina los temas literarios: la conciencia de la fugacidad de la vida se convierte en una preocupación casi obsesiva por la rapidez con que llega la muerte.Por otra parte, la crisis social propicia un realismo en los textos literarios que, en muchos casos, tiene una intención crítica. Para plasmarla, se utilizan con frecuencia la sátira y la ironía.Las corrientes y los esquemas métricos heredados del Renacimiento se complican ahora en un estilo ornamental y un intento de exprimir todas las posibilidades del lenguaje, en busca siempre de originalidad, brillantez e ingenio.Se dan un retorcimiento expresivo y una tendencia a la ornamentación a los que deberemos el nombre que recibe esta etapa: Barroco. La literatura barroca se encauza en dos corrientes que comparten la búsqueda de expresividad y originalidad, pero las persiguen por caminos distintos: El conceptismose propone ahondar en las posibilidades del idioma, llegar a una expresión depurada de las ideas (los conceptos), a través del ingenio, estimulando la reflexión del lector en unos casos, y su sentido del humor en otros. Sus representantes son Quevedo y Gracián. El culteranismose distancia del lenguaje habitual para sorprender al lector y crear una forma de expresión específica para la literatura, sobre todo para la poesía. Con este fin, utiliza un estilo complejo, muy elevado, y lleno de latinismos y de sugerencias sensoriales. Su máximo representante es Góngora.

El Realismo se desarrolló en la segunda mitad de siglo.El artista decimonónico reaccionó al Romanticismo sumergién­dose en la realidad y abandonando la angustia rebelde, para centrarse en un retrato de su propia época y el conflicto entre esta y el individuo. 
 Frente al escapismo romántico, nos encontramos con una literatura contemporánea, que se centra en la misma época que la inspira, en sus ambientes y sus personajes, sobre todo los urbanos.Oponiéndose también al subjetivismo, aboga por un tono objetivista y descriptivo y evita la grandilocuencia en el estilo literario para favorecer la sobriedad.
 En este ideal estético, la novela es el género clave para la expresión literaria. Es la época de los grandes relatos, historias protagonizadas a menudo por personajes de una pujante clase media (protagonista y destinataria de estas narraciones) y abordadas desde la perspectiva de un narrador omnisciente, que profundiza en la caracterización física y psicológica de los personajes y describe los ambientes propiciando la verosimilitud y el retrato de la sociedad burguesa.


El Romanticismo desea romper con los convencionalismos, persiguiendo la libertad formal y la expresión subjetiva de los sentimientos y emociones.La libertad formal se refleja en la polimetría y la mezcla de géneros, y en la utilización del yo poético para desarrollar la subjetividad del creador. Este rasgo propicia el desarrollo de la poesía y de la narrativa en primera persona, que adopta a veces forma epistolar.
El yo poético de la poesía romántica, como el héroe de las narraciones, es un personaje atormentado, emocionalmente extremista, a veces intimista, a veces heroico, pero siempre enfrentado a un entorno y unas normas que le condicionan y encorsetan.En cuanto a los temas, es constante el deseo de escapar del mundo mediocre que frustra con sus convencionalismos al genio creador. Es habitual la presencia de la naturaleza, que refleja el sentimiento íntimo del poeta. Por otra parte, hay que citar la huida a tiempos pasados y legendarios (como la Edad Media), el gusto por el exotismo y el misterio.
El movimiento romántico encuentra su apogeo en nuestro país fundamentalmente en la primera mitad del siglo.

Garcilaso de la Vega.Fernando de Herrera.Fray Luis de León.San Juan de la Cruz.

Juan del Encina.Torres Naharro.Gil Vicente.Lope de Rueda.

Juan Meléndez Valdés.

Miguel de Cervantes.Mateo Alemán.Francisco de Quevedo.María de Zayas.Baltasar Gracián (prosa didáctica).

Francisco de Quevedo.Luis de Góngora.Lope de Vega.

Miguel de Cervantes.Lope de Vega.Calderón de la Barca.Tirso de Molina.Guillén de Castro.Mira de Amescua.Vélez de Guevara.Ruiz de Alarcón.Pérez de Montalbán.Rojas Zorrilla.Agustín Moreto.

Los hermanos Valdés.Santa Teresa de Jesús.Diego de San Pedro.Jorge de Montemayor.Lazarillo de Tormes (obra anónima).

José de Espronceda.Gustavo Adolfo Bécquer.Rosalía de Castro.

Torres Villarroel.José Cadalso (Prerromanticismo).

Fernán Caballero (Cecilia Böhl de Faber era su nombre real).Benito Pérez Galdós.Emilia Pardo Bazán.Leopoldo Alas, Clarín.Vicente Blasco Ibáñez.

Dentro de la literatura didáctica, destacan los siguientes autores:Benito Jerónimo Feijoo.Gaspar Melchor de Jovellanos.José Cadalso.Tomás de Iriarte (fábulas).Samaniego (fábulas).

Leandro Fernández de Moratín.Vicente García de la Huerta.Jovellanos.

Duque de Rivas (Ángel de Saavedra).José Zorrilla.

En prosa destacan:Mariano José de Larra (prosa no narrativa).Gustavo Adolfo Bécquer (prosa de ficción).