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¡PARA HACERTE ENTENDER, PUNTÚA BIEN!

EL PUNTO (.)

@ManoliFM

LA COMA (,)

¡PARA HACERTE ENTENDER, PUNTÚA BIEN!

EL PUNTO Y LA COMA (;)

¡PARA HACERTE ENTENDER, PUNTÚA BIEN!

LOS DOS PUNTOS (:)

¡PARA HACERTE ENTENDER, PUNTÚA BIEN!

LOS PUNTOS SUSPENSIVOS (...)

¡PARA HACERTE ENTENDER, PUNTÚA BIEN!

LAS COMILLAS ("")

¡PARA HACERTE ENTENDER, PUNTÚA BIEN!

LOS PARÉNTESIS ()

¡PARA HACERTE ENTENDER, PUNTÚA BIEN!

EL PUNTO

Separa oraciones dentro de un mismo párrafo. Los enunciados mantienen una relación de contenido entre ellos.

Me llamó para que fuera a su casa. Una vez allí, me contó todo lo sucedido.

Punto y seguido

Separa párrafos de un mismo texto. Cada párrafo desarrolla contenidos diferentes, aunque el tema sea el mismo.

Se marchó de la fiesta sin avisar y yo me sentí abandonada.

A la mañana siguiente, me llamó, pero decidí que apagaría el teléfono.

Punto y aparte

Cierra un texto.

Y hasta aquí lo que sé de esta historia.

Punto final

LA COMA

  • Separa elementos de una enumeración si no van unidos por las conjunciones y, e, o, u.

Mira a ver si llevas las llaves, el móvil, el monedero y las gafa de sol en tu bolso.

  • Para introducir o aislar aclaraciones dentro de una oración.

Paloma, la chica que viene de Málaga, está cursando Matemáticas.

  • Separa el nombre de la persona a la que nos dirigimos del resto del enunciado (vocativo)

Victoria, dime el día que llega tu vuelo.

  • Cuando se invierte el orden regular de las partes de un enunciado, anteponiendo elementos que suelen ir pospuestos.

Con voz muy calmada, tu hermana me contó lo ocurrido.

  • Para indicar la ausencia de un verbo porque está sobreentendido.

Nosotros vamos al teatro y vosotros, al cine.

LA COMA

  • Detrás de modificadores oracionales como: generalmente, posiblemente, efectivamente, finalmente, en definitiva, por regla general, quizás ... Si van en medio de la oración, van enre comas.

Efectivamente, no quiero ir a la playa hoy contigo.

  • Detrás de los enlaces como esto es, es decir, o sea, en fin, por último, por consiguiente, sin embargo, no obstante, además, en tal caso, por lo tanto, en cambio, en primer lugar... Si van en medio de la oración, van enre comas.

En primer lugar, podrías decirme ¿cómo te llamas?

  • También suele anteponerse una coma a una conjunción o locución conjuntiva que une las proposiciones de una oración compuesta: pero, más, aunque, sino, con que, así que, de manera que…

Me encantaría cantar, pero no tengo oído.

EL PUNTO Y LA COMA

  • Para separar los elementos de una enumeración cuando ya hay alguna coma.

Ellos irán a Madrid; nosotros, a Salamanca; vosotras, a Almería.

  • Antes de algunas conjunciones como sin embargo, por tanto, no obstante ... cuando estas unen sintagmas u oraciones extensas.

Ha trabajado mucho; sin embargo, no ha llegado a cumplir sus sueños.

  • Para separar dos oraciones cuyos significados están relacionados.

Hace unas semanas conocí a María; desde entonces, estamos juntos.

LOS DOS PUNTOS

  • Para introducir una enumeracion.

Hay tres ciudades a las que quiero ir: París, Florencia, Madrid.

  • Para introducir una explicación o un resumen.

Ya no confío en vosotros: me habéis engañado muchas veces.

  • Al final de las fórmulas de saludo en cartas o documentos. En este caso, tras los dos puntos se emplea mayúscula.

Estimada amiga: Espero que a la llegada de esta carta te encuentres bien.

  • Para introducir una cita textual.

Ya lo decía mi madre: "Ojos que no ven, corazón que no siente".

  • Para expresar vacilación, temor o suspense.

Pues ... la verdad... no sé.

  • Para indicar que un enunciado está incompleto. Hay que tener cuidado porque lo tres puntos y el etc. son alternativas excluyentes (usamos una u otra)

Pájaro en mano o...

LOS PUNTOS SUSPENSIVOS

  • Se escriben tres puntos dentro de paréntesis (…) o corchetes […] cuando al transcribir literalmente un texto se omite una parte de él.

Pensé en lo que usted me había enseñando: que nunca hay que odiar a nadie. Le sonreí para decírselo; pero después pensé que él no pudo ver mi sonrisa […] por lo negra que estaba la noche.

  • Después de los puntos suspensivos, cuando cierra un enunciado, se escribe mayúscula.

  • Cuando los puntos suspensivos no encierran un enunciado y este continúa tras ellos, se escribe minúscula.

  • Para reproducir las palabras de otras personas.

"Me gustaría que no te fueras tan lejos", le dijo a Sonia.

  • Para indicar que una palabra o expresión es impropia, vulgar o de otra lengua, o que se utiliza irónicamente o con un sentido especial.

¡Qué "listo" eres! Nunca creí que lo averiguaras.

LAS COMILLAS

  • En textos narrativos, a veces se utilizan las comillas para reproducir los pensamientos de los personajes, en contraste con el uso de la raya, que transcribe sus intervenciones propiamente dichas.

Paseaba por la calle con la mirada fija en el suelo, no tenía claro qué decisión iba a tomar. "Qué difícil era decidir marcharse y dejarlo todo", tartamudeó.

  • Para citar títulos de artículos, poemas, cuadros…

Vamos a ver "El tres de mayo" en el Museo del Prado.

  • Para introducir aclaraciones o explicaciones.

El abuelo de Alberto (en su juventud fue un brillante cirujano) parecía una estatua sentado en aquel sillón.

LOS PARÉNTESIS

  • Para intercalar algún dato concreto: fechas, lugares, significado de siglas, el autor u obra citados…

El año de su nacimiento (1616) es el mismo en que murió Cervantes.

  • Se escriben tres puntos dentro de paréntesis (…) o corchetes […] cuando al transcribir literalmente un texto se omite una parte de él.

Gracias por venir (…) fue una alegría verte por aquí.


PRÁCTICAMOS

Perdón imposible, que cumpla su condena.

Perdón, imposible que cumpla su condena.


No tengo margen de maniobra.

No, tengo margen de maniobra.


Pablo escribe bien.

Pablo, escribe bien.


No, espere.

No espere.


Vamos a perder, poco se resolvió.

Vamos a perder poco, se resolvió.


No queremos saber.

No, queremos saber.


¡No tenga clemencia!

¡No, tenga clemencia!

Tres hermanas casaderas, Soledad, Julia e Irene, conocieron a un joven y apuesto caballero, licenciado en letras y las tres se enamoraron de él. Pero el caballero no se atrevía a decir de cuál de las tres hermanas estaba enamorado. Como no se declaraba a ninguna, las tres hermanas le rogaron que dijera claramente a cuál de las tres amaba. El joven caballero escribió en un poema sus sentimientos, aunque "olvidó" consignar los signos de puntuación, y pidió a las tres hermanas que cada una de ellas añadiese los signos de puntuación que considerase oportunos. La décima era la siguiente:


Tres bellas que bellas son

me han exigido las tres

que diga de ellas cual es

la que ama mi corazón

si obedecer es razón

digo que amo a Soledad

no a Julia cuya bondad

persona humana no tiene

no aspira mi amor a Irene

que no es poca su beldad

Se cuenta que un señor, por ignorancia o malicia, dejó al morir el siguiente testamento sin signos de puntuación:

«Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta al sastre nunca de ningún modo para los jesuitas todo lo dicho es mi deseo».


¿CÓMO INTERPRETAR ESTE CONFUSO TESTAMENTO?


El juez encargado de resolverlo reunió a los posibles herederos, es decir, al sobrino Juan, al hermano Luis, al sastre y a los jesuitas. Les entregó una copia del confuso testamento para que le ayudaran a resolver el dilema. Al día siguiente, cada heredero aportó al juez una copia del testamento con signos de puntuación.