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12 claves

para incluir recursos digitales

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No suponerque los recursos digitales serán la solución a los problemas pedagógicos

Una idea recurrente en educación es que la tecnología representa “una solución”, aunque -como dice Buckingham (2014)- nunca termina de quedar en claro cuáles son los problemas que resuelve. Ningún recurso digital tendrá, por sí mismo, la “capacidad mágica” de transformar la enseñanza y el aprendizaje, por tanto, es conveniente pensarlo en la trama de nuestras propuestas pedagógicas.

De la misma forma que con cualquier otro recurso didáctico, las decisiones en torno al uso de un contenido digital (qué contenido vamos a usar, en qué momento, con qué sentido) son parte del proceso de pensar laclase (Maggio, 2011).

Diseñar recorridos oitinerarios didácticos

La planificación, del uso de estos recursos es fundamental. Es necesario, trazar un posible itinerario para que el estudiante prevea relaciones y articulaciones entre las problemáticas, las actividades y los recursos, ofreciendo múltiples puertas de entrada al conocimiento.

Algunas de ellas, podrían ser los contenidos narrativos; dar lugar al arte en sus múltiples formas; implicar experiencias directas, experimentos, simulaciones; formular preguntas filosóficas sobre los saberes cotidianos para acercarlo progresivamente al saber científico, entre otras. Los recorridos o itinerarios deben ser ricos en la multiplicidad de modos de acceder al conocimiento que ofrecen y, para este fin, los recursos digitales amplían los horizontes.

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Diseñar recorridos o itinerarios didácticos

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Utilizar escritorios virtuales oservicios de curación decontenidos

Hoy es común realizar búsquedas en bibliotecas digitales, en portales educativos, enciclopedias y otros sitios que ofrecen una gran variedad de documentos digitales organizados por distintas categorías. En la web encontramos interesantes herramientasque podemos utilizar para guardar estos recursos digitales que consideramos valiosos para nuestras propuestas

Luego, es posible compartir los enlaces con el estudiante, para que acceda a los recursos que hemos seleccionado. Estaremos, de esta manera, realizando las actividades de un curador de contenidos, definido por Dolors Reig (2010) como el intermediario crítico de conocimiento, alguien que busca, agrupa y comparte lo más relevante en su ámbito de especialización. El docente curador es quien anticipa, arriesga, tiene visión de conjunto y aprecia el valor de los recursos digitales disponibles en la web.

Utilizar carpetas compartidas con el estudiante

En estos espacios es posible compartir y editar documentos de manera colaborativa. Un diario de viaje o de lectura, una bitácora de autores, una presentación sobre un tema investigado, pueden ser algunos ejemplos de actividades para realizar en espacios digitales compartidos.

También es posible invitar al estudiante a buscar y seleccionar recursos digitales para abordar problemáticas, realizando un trabajo colaborativo con el docente, ya sea en los servicios de curación de contenidos o en carpetas compartidas de Google Drive o Dropbox.

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Considerar los usos que hacen los estudiantes de los dispositivosy las redes

Esta es una invitación a conocer y reflexionar sobre los usos que el estudiante realiza cotidianamente de las redes y los dispositivos. Edith Litwin (2009) decía que el docente debe convertirse en un estudioso de la cultura juvenil y, sabemos que los jóvenes, adolescentes y niños utilizan actualmente varios dispositivos y navegan en la web. En función de ello, cabría preguntarnos si el estudiante forma parte de alguna comunidad virtual, sobre qué temática, qué fines tiene esa comunidad, si utiliza Facebook, Instagram, twitter u otras redes sociales y qué comparte allí, si ve series, películas o videos en YouTube u otras plataformas, cuáles son las que más le atraen y por qué, si produce contenidos él mismo y los comparte en la web.

Resulta muy potente partir de aquí para poder trabajar contenidos de diversos espacios curriculares ya que podemos conocer las representaciones y opiniones del estudiante y tomarlas para establecer diálogos, para profundizar en argumentaciones, contraponerlas, ejemplificar y aprovechar también sus habilidades digitales o potenciar otras que aún no ha desarrollado.

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Las redes sociales pueden convertirse en aliadas para favorecer el contacto del estudiante con sus pares y entre éste y el docente. Éstas permiten compartir producciones u otras actividades como la crítica a un film, una imagen, un mapa intervenido, ideas en 140 caracteres, una infografía. No olvidemos que estas interacciones también deben ser pensadas cuando diseñamos los itinerarios, tratando de articular contenido, actividad y recursos.

Incluir redes sociales

Pensar las redes sociales en el aula

Redes para expandir el aula

¿Cómo hago una cuenta en Twitter?

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Construir junto con el estudiante criterios de búsqueda en internet

Los docentes muchas veces proponemos búsquedas de información sobre determinados temas o problemas, sin embargo, ¿enseñamos antes a buscar en la web?. Parte de integrar recursos y herramientas en las propuestas de enseñanza y aprendizaje, tiene que ver con construir criterios de búsqueda como el de autoridad y confiabilidad, o los de amplitud, actualidad y rigurosidad de los contenidos.Podemos también ofrecer una lista de sitios, plataformas, enciclopedias virtuales que consideramos fiables, para que el estudiante busque allí y no en otros sitios que, desde nuestros saberes disciplinares y pedagógicos, consideramos poco confiables, inverosímiles, imprecisos, etc.

Buscador de Recursos Educativos | Red de Portales Públicos de la Argentina

Portales Educativos de América Latina

¿Cómo evaluar sitios y recursos educativos en Internet?

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Proponer trabajos que impliquen la producción en diferentes formatos

Siguiendo lo que dice nuestra Ley de Educación, es nuestra responsabilidad diseñar propuestas para desarrollar las competencias necesarias para el manejo de los nuevos lenguajes producidos por las tecnologías de la información y la comunicación.Estos nuevos lenguajes se vinculan a los múltiples modos en que hoy se concibe a la alfabetización. Si se trata de desarrollar la capacidad básica para comprender y expresarse con distintos lenguajes y medios, una buena estrategia será involucrar al estudiante en diversas producciones: visual, auditiva, audiovisual, icónica, etc.

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Explorar herramientas y programas que se adecúen a las necesidades del estudiante

La web ofrece una pluralidad de propuestas que incluyen, por ejemplo, avatares, lectores de pantalla, traductores, entre otros, que podemos explorar e incluir en nuestras propuestas. La búsqueda constante y la exploración del docente resultan fundamentales para no replegarnos sobre lo conocido y ofrecer al estudiante nuevas posibilidades.

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Mantener la coherencia entre enseñanza y evaluación

El especialista Cristóbal Cobo (2016) nos dice que el cambio más importante no es tecnológico sino de sentido, es decir que las nuevas infraestructuras no solo plantean nuevas responsabilidades, sino también definen nuevos escenarios para pensar en el conocimiento, lo que supone cambios en las reglas del juego sobre lo que entendemos por aprender a conocer.

Para comprender y desarrollar los nuevos multialfabetismos, se plantea la necesidad de contar con nuevos instrumentos, lógicas y enfoques de evaluación que puedan brindarnos una imagen más completa y en alta resolución de los aprendizajes que están ocurriendo en diferentes formas y contextos.

Si nuestros recorridos didácticos propusieron el visionado de un film, la búsqueda de comentarios sobre el mismo a través de un hashtag, la producción de una crítica en 600 caracteres y la socialización en redes sociales, pensemos en que todo ello ya nos está ofreciendo informaciones para evaluar no sólo la apropiación del contenido, sino también las habilidades desarrolladas, la capacidad crítica, o lo que hayamos definido como criterio de evaluación. También, pensemos que las instancias de “examen” pueden diseñarse incluyendo recursos digitales, tratando de mantener la coherencia entre la enseñanza y la evaluación.

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Documentar las prácticas

Compartir con colegas docentes las propuestas que sostenemos, las reflexiones sobre ellas y las ideas nuevas, colaboran en gran medida para que otros lo tomen, se inspiren, lo adecúen y, por qué no, diseñen juntos nuevas propuestas más creativas e innovadoras, más adecuadas a las necesidades de los estudiantes, más convocantes y poderosas. Estaríamos, de este modo, conformando y alimentando nuestra propia red personal de aprendizaje (Adell y Castañeda, 2013) en tanto docentes preocupados por la inclusión digital.

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Participar de comunidades de práctica

Vinculado a lo anterior, sostenemos que el trabajo en red implica la apertura de la institución educativa para articular con otros docentes, actores sociales e institucionales. Se trata de mirar a la escuela y los sujetos desde la complejidad.

Diversos recursos digitales, herramientas, programas y plataformas tales como grupos en Facebook o en whatssap, repositorios digitales, aulas virtuales, etc., pueden resultar también potentes vías para el fin de conformar y sostener comunidades en donde también los docentes nos reconozcamos aprendiendo juntos sobre la enseñanza, desarrollando habilidades y competencias digitales y aportando, mediante nuestras experiencias y reflexiones, nuevos conocimientos al campo.